El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha archivado la causa contra el concejal del Ayuntamiento de Madrid Guillermo Zapata por sus tuits de humor negro relacionados con víctimas del terrorismo, del Holocausto y de otros crímenes. El magistrado dice que los hechos no son constitutivos de delito y que una de las víctimas aludidas, Irene Villa, ha enviado un escrito al juzgado diciendo que no le han causado "ninguna humillación".

En el auto hecho público este jueves, el juez asegura que tiene todos los elementos para tomar esta decisión y que, una vez calificados los hechos como no constitutivos de delito y que la víctima citada como testigo haya negado la afectación asobre su persona, ya no es necesario tomar declaración a Zapata como imputado -no hay indicios de delito y no hay víctima del delito-. Eso solo supondría, explica, una 'pena de telediario' y no añadiría más datos; asimismo, dice el juez, el concejal ya se ha personado con su abogado en el juzgado, "en aras al principio de defensa".

Es importante no solo el tenor literal de las palabras pronunciadas, sino también el sentido o la intenciónPara el juez Pedraz es "del todo imposible" que los tuits de Guillermo Zapata se puedan enmarcar en conducta penal alguna. La Asociación Dignidad y Justicia, la querellante, consideró que los tuits podrían vulnerar el artículo 578 del Código Penal, que protege a las víctimas de terrorismo y sus familiares de vejaciones y humillaciones. El juez, sin embargo, dice que esas vejaciones y humillaciones —que, según el testimonio de Irene Villa, insiste, ni siquiera habrían existido— deberían ir acompañadas, según jurisprudencia, de una "conducta especialmente perversa" y un "dolo específico", algo que él no aprecia por ninguna parte.

Los tuits de Zapata son, en opinión del juez, frases aisladas, "esto es, sin explicaciones o comentarios", sin más intención que la de hacer "humor negro". "Es importante no solo el tenor literal de las palabras pronunciadas, sino también el sentido o la intención con que hayan sido utilizadas", dice el auto en una de sus notas a pie de página. Este humor, admite el juez, puede "causar perplejidad o indignación en un amplio sector social", sobre todo en asociaciones como Dignidad y Justicia, pero quien hace las leyes, recuerda, no ha contemplado que esto "merezca un reproche penal".

Respecto al tuit que hace referencia al Holocausto, el juez dice que de enmarcarse en algún sitio, sería en el artículo 510 del Código Penal, relativo a la "incitación al odio y discriminación", pero que ese delito, en cualquier caso, no es competencia de la Audiencia Nacional.

¿Perseguir a uno o a todos?

Es "obvio" para el juez que el legislador no haya querido penalizar el humor negro hasta el día de hoy, entre otras cosas porque tiene en cuenta el derecho a la libertad de expresión. De hecho, apunta, no hay antecedentes en la Audiencia Nacional de que se haya abierto una causa o de que se haya producido una condena porque alguien haya hecho un chiste de humor negro, a pesar de que Internet está lleno de ellos "desde hace bastante tiempo".

Pedraz se refiere varias veces a este asunto del humor negro y de la libertad de expresión como "pendiente resbaladiza"Pedraz prosigue su argumentación en esta línea sugiriendo que, si la querella y las denuncias contra Zapata prosperaran en esos términos, la Fiscalía tendría inmediatamente que perseguir de oficio a "todos" aquellos —"miles"— que hayan hecho chistes similares en las redes sociales o Internet en general. "Lo que no puede hacerse es perseguir solo a determinadas personas y no a otras (Derecho penal del enemigo) como parece acontecer en este caso, por cuanto tanto en la querella como en las denuncias se hace constar que el Sr. Zapata es concejal del Ayuntamiento de Madrid", relata.

Pero "obviamente", añade, "el legislador no puede querer eso"; y si lo hubiera querido, lo habría puesto en la ley, advierte. "Tendría que haber previsto que un cargo público elegido por los ciudadanos que con cualquier tipo de intención realizare actos que produzcan perplejidad o indignación en un sector de la sociedad pueda ser castigado por el delito señalado del artículo 578 (o por los previstos en el artículo 510 del Código Penal)", abunda. Pedraz se refiere varias veces a lo largo del auto a este asunto del humor negro y de la libertad de expresión como "pendiente resbaladiza".

El juez añade que ni el Ministerio Fiscal ni la Asociación querellante pidieron que tanto Guillermo Zapata como Irene Villa testificaran y que fue la Fiscalía quien realizó la imputación del concejal, que ahí que el juez lo citara, para "informarle de la acusación y los derechos que le asisten como tal". En este caso, su declaración "nada iba a aportar en su contra, y si acaso sí a su favor", explica. Por otro lado, la Asociación Dignidad y Justicia no ha presentado la fianza requerida para su personación como acusación popular, 1.000 euros. Tras hacerse pública la decisión, Zapata ha escrito el mensaje "Seguimos" en su cuenta de Twitter; la decisión del juez no es firme y admite recurso.