Al menos 37 personas han fallecido y otras 36 resultaron heridas este viernes durante un atentado reivindicado por Estado Islámico en la localidad turística tunecina de Kantaoui, en el sur del país. El ataque habría sido obra de al menos un terrorista, que ha accedido con una embarcación a la playa armado con Kalashnikov escondido en una sombrilla y disparando a los turistas que tomaban el sol en el hotel Imperial Marhaba, de la cadena española Riu. Posteriormente se ha dirigido al hotel Muradi Palm Marinay, junto al primero, donde ha sido abatido.  Otro de los presuntos autores había huido pero fue detenido por la policía a un kilómetro del hotel.

El responsable de Interior dijo que el atacante muerto, que no era conocido en los medios policiales, es un estudiante de la ciudad santa de Qairaouán, en el centro del país y muy próxima a la ciudad turística de Susa. El atentado se ha producido al tiempo que atentados similares en Francia y Kuwait, aunque el presidente francés, François Hollande, descartó vínculos entre ellos.

Al menos seis personas, heridas, han sido trasladadas al hospitalSegún la agencia oficial TAP, el primer autor ha sido abatido durante un tiroteo con las fuerzas seguridad. "Un terrorista se ha infiltrado por la parte trasera del edificio antes de abrir fuego contra los residentes del hotel, entre los que hay turistas extranjeros y tunecinos". Según la emisora Mosaique FM, los turistas eran de nacionalidad alemana y británica."Solo era un atacante, un joven vestido con pantalones cortos como si fuera también un turista", ha explicado un empleado del hotel.

Testigos que se encontraban en uno de los hoteles atacados explicaron que "dos o tres hombres entraron con fusiles en el hotel y abrieron fuego contra las personas que encontraban a su paso". "Nosotros logramos salir corriendo y nos escondimos en la habitación. Íbamos a bajar a la calle y oímos gritos y avisos por megafonía", explicó por teléfono uno de los testigos, que pidió no ser identificado.

Fuentes del hotel "Imperial Marhaba", de la cadena española Riu, dijeron que no había españoles registrados en el establecimiento cuando se produjo el atentado. Fuentes de seguridad tunecinas informaron de que al parecer las víctimas son de nacionalidad belga, británica y alemana. También lo confirmó el ministro del Interior, Fernández Díaz, tras la reunión de urgencia: "No tenemos constancia de ciudadanos españoles muertos".

"No están vinculados"

Tanto España—que ha subido la alerta antiterrorista— como otros países europeos han puesto en marcha sus protocolos de seguimiento e identificación para conocer la situación, indicaron fuentes diplomáticas europeas. Los Ministerios de Interior y Asuntos Exteriores y de cooperación han activado los protocolos de actuación correspondientes tras el atentado perpetrado en Túnez, informó Mariano Rajoy, que condenó la "tragedia". "La barbarie golpea a todos por igual, y todos debemos cooperar en la erradicación de esta lacra. La lucha contra el terrorismo no tiene que ver con la religión. Estamos unidos".

La ciudad de Susa es muy popular entre los turistas ingleses, alemanes y españoles por sus largas playas de arena fina blanca. Túnez estaba en alerta desde marzo, cuando fallecieron 23 personas, 18 de ellos turistas, en un ataque al museo de Bardo.

El presidente francés, François Hollande, descartó que haya vínculos entre los atentados que tuvieron lugar en el este de su país y en Túnez, más allá del hecho de que ambos sean actos terroristas. Hollande, que telefoneó a su homólogo tunecino nada más conocer los hechos sucedidos en ese país, señaló que "no hay más vínculo" entre ambos atentados que "el hecho de que el terrorismo es nuestro adversario, que golpea por todas partes", al tiempo que recordó también el atentado que tuvo lugar en Kuwait.