Manifestación contra la "Ley Mordaza"
Manifestación contra la "Ley Mordaza" YULY JARA

La misión internacional sobre la libertad de información, formada por International Press Institute (IPI), Committee to Protect Journalists (CPJ), Federación Europea de Periodistas (EFJ) y la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI), ha abandonado España sin ser recibida por el Gobierno.

Cualquier intento de coartar la libertad de información tiene consecuencias en la sociedad

Los tres días en los que la misión se ha reunido con distintos actores sociales han servido para reclamar más garantías para el ejercicio de la libertad de información en España y "poner foco sobre esas amenazas y dar visibilidad a cualquier intento de coartar la libertad de información, que tienen consecuencias no solo para medios y periodistas, sino para la sociedad en su conjunto", afirma la presidenta de la PDLI y vicedirectora de 20minutos, Virginia Pérez Alonso.

En esta ronda de contactos se han mantenido encuentros con el presidente del Tribunal Supremo, diversos grupos parlamentarios (portavoces, Comisión de control de RTVE y Comisión de justicia), la Defensora del Pueblo y los partidos políticos Podemos y Ciudadanos.

Sin embargo, el Ministerio de Industria (que tiene en marcha el concurso para la adjudicación de nuevos canales de TDT), el de Interior, Justicia, Vicepresidencia del Gobierno y la Secretaría de Estado de Comunicación declinaron reunirse con esta delegación.

Cinco factores que amenazan la libertad de prensa

En el informe elaborado por la IPI tras esta visita, y del que se hace eco el diario The Guardian, se destacan cinco puntos que afectan al buen desarrollo de la libertad de información en nuestro país.

"La politización de RTVE; el hecho de que seis nuevas licencias de radiodifusión serán otorgados por el Gobierno en lugar de un regulador de la radiodifusión independiente; las disposiciones de una nueva ley de seguridad ciudadana, que prevé multas para la toma de imágenes "no autorizadas" de las fuerzas policiales y de seguridad; la forma en que se asigna la publicidad institucional; y la presión privada sobre los propietarios y editores a seguir la línea de medios", son los aspectos más alarmantes según la misión.