Phillip Toledano: aus der Serie 'Days With My Father', 2006-2009
Phillip Toledano cuidando a su padre, que padecía demencia senil. El fotógrafo documentó los últimos tres años de vida del anciano © Phillip Toledano

Es casi imposible mantener una ecuánime serenidad ante la obra de Phillip Toledano, uno de los fotógrafos contemporáneos que más riesgo personal juega con cada uno de sus proyectos. El artista, residente desde hace veinte años en Nueva York, aunque nacido en Londres en 1968 de madre franco-marroquí y padre estadounidense, es un indagador de su propia esencia y de las cicatrices del pasado: nunca permanece en el exterior de las imágenes porque no desea jugar el papel fácil del observador. En su obra, conceptual pero cargada de emociones, hay siempre rastros de él mismo.

La carrera de Toledano —que saltó al estrellato con Days With My Father, 2006-2009 (Días con mi padre, 2006-2009), la dolorosa convivencia con los últimos tres años de vida de su progenitor, enfermo de demencia senil, un proyecto que fue colgando progresivamente en una web que alcanzó cifras de tráfico millonarias— recibe ahora el reconocimiento que se merece en el museo Deichtorhallen de Hamburgo (Alemania), donde exhiben, del 19 al 6 de septiembre, dos exposiciones que en realidad tienen el carácter de una sola antología completa: The Day Will Come - When Man Falls (El día llegará - Cuando el hombre cae).

'Fotógrafo por ósmosis'

Aunque el fotógrafo —licenciado en Literatura y "fotógrafo por ósmosis"— sostiene que cada una de sus series parten de una idea concreta —"me considero un artista conceptual: todo comienza con una idea que determina la forma de ejecución"— y define su trabajo como "sobre todo, sociopolítico, aunque cada vez más personal", no sería incierto sostener que cada imagen de Toledano es una autoreflexión sobre la muerte, la pérdida, los recuerdos y la fugacidad de nuestro paso por el mundo. Se trata, casi siempre, de fotografías preñadas de una enorme tristeza.

Pensamientos que se evitan porque están reprimidos o  bloqueados La antología de Hamburgo, que presenta 160 obras y forma parte de la programación de la Trienal de Fotografía de la ciudad, se compone de fotos de casi todas las series de Toledano, cuyo temario, como dicen desde el museo, está "firmemente anclado en el paisaje interior de los pensamientos cotidianos que a menudo se evitan porque están reprimidos o completamente bloqueados".

'¡Ojalá te mueras!'

En When I Was Six, el último de sus libros, Toledano reúne con un método casi forense los recuerdos que encontró en el ático familiar sobre su hermana, muerta en un accidente a los 9 años, hace cuatro décadas, cuando el fotógrafo tenía seis: un mechón de pelo, una instantánea de una niña feliz en traje de baño... La serie es como una excavación en busca de los recuerdos borrados o inexistentes. "Sólo tengo dos recuerdos de mi hermana", escribe en el prólogo del libro. "Yo pateando la puerta de su cuarto y gritando '¡ojalá te mueras!' y dos agentes de Policía llegando a casa y diciendo que había ocurrido un accidente".

La ilusoria complicidad de teleoperadores sexuales y clientes Reflexiones sobre las nuevas realidades del mundo de hoy —el aislamiento social y las posibilidades de desafiar la mortalidad o los ideales de belleza a través de los avances quirúrgicos— aparecen en Phonesex (Teléfono erótico, 2008-2009), el fotógrafo retrata a operadores, mujeres y hombres, de sexo telefónico en el entorno privado de los apartamentos donde viven y trabajan. Cada foto va acompañada de una entrevista sobre la "ilusoria complicidad sexual" que labran con la clientela.

Cirugía plástica irreversible y extrema

En  A New Kind of Beauty (Un nuevo tipo de belleza, 2008-2010), una serie de retratos que parecen pinturas de la edad de oro del arte de los Países Bajos, Toledano muestra a personas que han decidido remodelarse físicamente por completo con operaciones extremas e irreversibles de cirugía plástica.

El cada vez más narcisista mundo occidental Las obras de este fotógrafo que aspira a encontrarse a sí mismo en cada una de las fotos que hace, "tienen un efecto directo y provocador porque exponen las características fundamentales del cada vez más narcisista mundo occidental", explican los organizadores de la muestra.  "No sólo aborda de forma convincente aspectos que tienen que ver con la autodefinición, como el éxito, el poder, la juventud, la belleza y el consumo, sino también los subvierte", añaden.

Exposición suplementaria de Arbus, Sander, Sherman...

Como complemento suplementario a la exposición, la Deichtorhallen añade una selección de la mítica colección fotográfica de F.C. Gundlach. Esta compuesta por una primera parte que contiene una gran variedad de autorretratos en los que algunos de los fotógrafos más notables del siglo XX —Andy Warhol, Cindy Sherman...—  juegan con su propia imagen y una segunda de artistas interesados en la autodramatización sutil y conscienteDiane Arbus, August Sander, Erwin Blumenfeld...—.