Seguir una alimentación equilibrada y saludable se está convirtiendo en algo de vital importancia sobre todo cuando los índices de sobrepeso entre niños y jóvenes son tan altos. Aun así, los comedores escolares de la ciudad ofertan pescado en sus menús tan sólo una vez por semana. «Hacemos más hincapié en el consumo de frutas y verduras», asegura una de las responsables de la gestión de los comedores.

Por tanto, y según un estudio realizado por el Ministerio de Agricultura y Pesca que se presentó ayer en Vigo, los niños comen un 30% menos de pescado que la media total española, que está fijada en unos 37 kilos al año por persona. Otro dato significativo del estudio es que los menores conocen muy pocas variedades de este alimento. Quizá esto sea porque los productos del mar que se ofertan en los menús escolares son siempre congelados o enlatados. «Lo que más ponemos son filetes de pescado rebozado y atún como acompañamiento de platos de pasta o ensaladas», explica esta responsable.

Las espinas son la principal causa de rechazo de este alimento, al que suelen disfrazar en las cocinas de los comedores escolares. La variedad más utilizada es la merluza, que en la mitad de los casos viene frita o rebozada. «Si se lo servimos con salsa de tomate protestan menos y se lo comen antes».

La Xunta tiene en marcha la campaña ¡Uhmm... peixe! para potenciar el consumo entre los niños gallegos.