Estado Islámico controla ya casi toda la ciudad de Palmira, donde ha irrumpido tras fuertes combates con las milicias pro gubernamentales, según ha informado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que estima que el grupo terrorista controla ya más del 50 % del territorio sirio.

Al menos 462 personas han muerto durante la semana que ha durado la ofensiva

El Observatorio —con sede en Londres pero con una amplia red de informantes sobre el terreno— ha asegurado que los yihadistas han vencido la resistencia miliciana y controlan por completo la ciudad antigua. Este grupo de seguimiento de la guerra civil siria ya había informado horas antes de que la organización terrorista tenía en sus manos un tercio de Palmira después de infiltrar a varios combatientes en sus calles.

Al menos 462 personas han muerto durante la semana que ha durado la ofensiva para hacerse con el control de Palmira, clave para el régimen 'assadista' porque alberga un aeropuerto militar, entre otras instalaciones estratégicas. De esas víctimas mortales, 71 eran civiles —doce de ellos menores—, de los que al menos 22 fallecieron por el impacto de los proyectiles de mortero del EI y los bombardeos de la aviación del régimen. El resto fueron asesinados por los extremistas, como diez víctimas que fueron decapitados en los pueblos de Al Ameriya y Al Sujna, próximos a Palmira.

En las filas del régimen sirio, al menos 241 soldados y milicianos progubernamentales perdieron la vida en la batalla contra los extremistas. El EI, por su parte, sufrió al menos 150 bajas durante los combates que estallaron el pasado 13 de mayo. 

El Gobierno de Bashar al Assad, ayudado por las milicias locales, ha empezado a evacuar a la población civil y a sacar de allí las estatuas de la ciudad antigua. Palmira alberga monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. "Es imperativo que todas las partes respeten las obligaciones internacionales de proteger la herencia cultural durante el conflicto", ha pedido su directora general, Irina Bokova.

Han tomado más de la mitad de Siria

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos precisa que los radicales dominan 95.000 kilómetros cuadrados de Siria y están presentes en nueve provincias: Homs, Al Raqa, Deir al Zur, Al Hasaka, Hama, Alepo, Damasco, Rif Damasco y Sueida. De esta manera, los extremistas se extienden de este a oeste por una área que va desde el sur del monte Abdelaziz y el pueblo de Al Hul, en Al Hasaka (noreste), hasta la periferia de Marea, en Alepo (noroeste), pasando por casi toda Deir al Zur y Al Raqa (noreste) y el desierto central sirio.

Hacia el sur, los yihadistas controlan zonas al este de Damasco, así como partes del campo de refugiados palestinos de Al Yarmuk y del distrito de Hayar al Asuad, al sur de la capital, y puntos del norte de Sueida (sur). Además, en la provincia meridional de Deraa, hay grupos que se sospecha que son leales al EI. Los radicales tienen en su poder la mayoría de los campos de gas del país, menos el yacimiento de Al Shaer, en el este de Homs y en manos del régimen, y el de Ramilan, en manos de las Unidades de Protección del Pueblo -milicias kurdo sirias-, en Al Hasaka.

La Coalición mata a más de 2.000 milicianos de EI en ocho meses

El EI proclamó a finales de junio de 2014 un califato en Siria e Irak. Los extremistas han logrado expandirse en el territorio sirio pese a los bombardeos de la coalición internacional, iniciados el pasado 23 de septiembre. Analistas consultados destacan que esos ataques aéreos son "ineficaces" y que lo que se necesita para frenar al EI son "botas sobre el terreno".

El número de bajas en Estado Islámico es mayor porque hay un absoluto secretismo sobre las bajasLos ataques aéreos llevados a cabo por la coalición militar que dirige Estados Unidos han acabado con la vida de 2.440 milicianos de Estado Islámico y 131 civiles en los últimos ocho meses, según las estimaciones del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. El balance incluye a un total de 131 civiles muertos, de los cuales 42 son niños, por ataques aéreos contra yacimientos y refinerías de petróleo en Al Hasaká y Deir el Zor, Raqqa, Alepo e Idlib countryside.

"En el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos creemos que el número de bajas en Estado Islámico es mayor porque hay un absoluto secretismo sobre las bajas y debido a la dificultad de acceso a muchas zonas y localidades en las que hemos sido testigos de combates y bombardeos", ha señalado la organización que preside Rami Abderrahman.