Elena Anaya y Gemma Mengual durante la presentación de la expedición "Mujeres por el Ártico"
Elena Anaya y Gemma Mengual durante la presentación de la expedición "Mujeres por el Ártico" organizada por Greenpeace, de la que van a formar parte. VICTOR LERENA / EFE

La actriz Elena Anaya y la medallista olímpica Gemma Mengual comienzan este miércoles una expedición que durante cinco días recorrerá la denominada “última frontera de hielo” del planeta, una de las pocas regiones marinas que quedan intactas y que ahora está amenazada por el calentamiento global.

El objetivo de esta expedición, que ya cumple su tercera edición, es conocer este valioso ecosistema y las comunidades indígenas que dependen de él y pedir su protección en un momento que la organización ecologista Greenpeace califica de “histórico”, ya que en junio el Convenio OSPAR -dependiente de la ONU-, instrumento legal que rige la cooperación internacional para la protección del medio marino del Atlántico Noreste, podría constituir esta región como Santuario Ártico  y asegurar así la protección de casi un 10% de su extensión.

Mengual y Anaya han coincidido durante la presentación de la expedición Mujeres por el Ártico en su deseo de aportar su grano de arena a esta causa y difundir la situación del Ártico: en los últimos 30 años ha perdido el 75% del volumen de hielo y se calienta dos veces más rápido que la media anual.

El futuro está aquí y hay que pensar en lo que vamos a dejar a nuestros hijosSegún Anaya, uno de los datos que más le impresionaron fue descubrir que el océano ártico es el más desprotegido del mundo por los convenios internacionales, solo el 1,8% frente al 8% de la Antártida o el 4,5% del Mediterráneo.

 "Es imprescindible declarar el Santuario Ártico una zona de alta protección en sus aguas internacionales", ha recalcado a su vez Gemma Mengual. Esto supondría una superficie protegida de 2,8 millones de kilómetros cuadrados, la mitad del tamaño del Mediterráneo, lo que sería menos de una quinta parte de los 14 millones de kilómetros que ocupa el océano.

"El futuro está aquí y hay que pensar en lo que vamos a dejar a nuestros hijos, una de mis mayores motivaciones para unirme a esta lucha", ha añadido la ex nadadora de sincronizada.

Seis mujeres se unen a la expedición

Junto a otras cuatro mujeres, una científica, una pastora de renos, una periodista, una cantante tradicional indígena, Mengual y Anaya integrarán esta expedición, que parte de Madrid en esta jornada con rumbo al lago helado de Inari (Finlandia), situado a menos de 300 kilómetros del círculo polar ártico.

Durante una semana, estas seis mujeres recorrerán en trineo de renos la zona para conocer el ecosistema y las comunidades indígenas que dependen del mismo.

El hecho de que sean todas mujeres obedece a que Greenpeace quería "reflejar también la parte femenina del movimiento ecologista", ha explicado Pilar Marcos, coordinadora de la campaña ártica de la ONG conservacionista.

Durante la rueda de prensa, Marcos ha explicado que activistas de Greenpeace escalaron horas atrás una plataforma petrolífera que Shell transporta rumbo al círculo polar ártico con la intención de realizar nuevas perforaciones en Alaska.

El Ártico nos debe importar porque es vital para regular el clima del planeta"El Ártico nos debe importar porque es vital para regular el clima del planeta, ya que, entre otras funciones, actúa como una bomba de aire acondicionado", ha resaltado Elvira Jiménez, de la campaña de océanos de Greenpeace, quien además ha presentado en la rueda de prensa el informe Ártico, el océano más desprotegido del planeta.

"Salvar el Ártico no es solo salvar la flora y fauna y a los cuatro millones de habitantes que dependen de él, sino salvar el clima", ha insistido Jiménez, que se ha mostrado esperanzada en que en junio próximo se logre la declaración del santuario, una iniciativa respaldada por siete millones de firmas (300.000 de ellas de España).

Santuario Ártico

En 2014, la organización conservacionista WWF presentó al Convenio OSPAR una propuesta de áreas protegida que de ser aprobada en junio supondría la protección del 8,3% del Santuario Ártico que propone Greenpeace.

Se convertiría en la décima área marina protegida más grande del mundo En caso de crearse, se convertiría en la décima área marina protegida más grande del mundo, por detrás de la Gran Barrera de Coral de Australia.

Según han explicado Jiménez y Marcos, este amparo legal supondría la prohibición de la pesca y de la exploración y extracción de combustibles fósiles, dos de sus mayores amenazas junto al cambio climático en esta zona del mundo.

A medida que se produce el deshielo, la industria del gas, del petróleo y de la pesca ven en las aguas árticas nuevas rutas y zonas de explotación.

En junio, los países firmantes de OSPAR debatirán un plan de acción, que incluye el compromiso de proteger casi el 10% del Santuario Ártico.

 La propuesta, que avalan tanto la Unión Europea como España, ha empezado a hallar algunas presiones por parte de países como Noruega e Islandia, que defienden los intereses de grandes empresas del sector energético, ha dicho Marcos.

Sin embargo, "la hoja de ruta está trazada y no creemos que se vayan a producir cambios sustanciales".