Tres de cada diez jóvenes gallegos (casi el 34%) admiten que consumen alcohol cuando salen de marcha con el coche. De hecho, el 11% asegura que se lleva el vehículo aun sabiendo que va a tomarse copas.

Éstos son algunos de los datos que revela una encuesta realizada por la Fundación RACC y que pone de manifiesto que el 39% de los menores de 30 años han conducido alguna vez con copas de más o se han subido a un coche pilotado por alguien que sí lo ha hecho. En la presentación del informe, ayer en Santiago, también se expusieron los datos de siniestralidad. Y son alarmantes: cada semana dos jóvenes entre 15 y 29 años pierden la vida en las carreteras gallegas.

Más de 2.000 heridos

Las muertes suelen ocurrir de noche cuando las víctimas –la mayoría varones– van de marcha. El 40% de los fallecidos superan la tasa de alcohol permitida.

El estudio recuerda que al año más de 2.000 chicos resultan heridos en accidentes; de éstos, unos 400 sufren lesiones graves. En este sentido, sólo la suerte impidió que un joven de 20 años no se accidentase ayer al saltarse un semáforo en Ourense. Una patrulla de la Policía Local vio la maniobra y lo interceptó. Superaba en más del doble la tasa máxima de alcohol.

No fue el único siniestro. Un guardia civil falleció ayer en Cabana (A Coruña). Perdió el control de su coche, se empotró contra una casa y volcó. El fallecido, R.D.R.L., tenía 30 años.

Aquí hay más responsabilidad

Aunque es preocupante que el 34% de los jóvenes gallegos beban cuando sale con el coche, los chicos de aquí demuestran ser bastante más responsables que los del resto de España. El informe de la Fundación RACC revela que el 63% de los jóvenes españoles consumen alcohol cuando llevan el coche. Y si aquí sólo el 11,4% admite que se va de marcha en su vehículo sabiendo que va a beber, la media nacional es mucho más alta, superando el 38%. A esta mayor responsabilidad se unen las medidas adoptadas por la Xunta para evitar que los jóvenes mezclen copas y conducción. La última –el servicio de Noitebús que recorre zonas de marcha en verano, Navidad y Semana Santa– evitó que cada noche de estas fiestas unos 1.000 chicos se desplazasen en coche privado.