Excavaciones de Gegharot
El antropólogo Adam T. Smith, a la derecha y el doctor Ruben Badalyan, en las excavaciones de Gegharot (Armenia). CORNELL UNIVERSITY

Un arqueólogo de la Universidad de Cornell ha encontrado evidencias de prácticas de adivinación política a partir de huesos de hace 3.300 años, en un santuario de la Edad del Bronce situado en Armenia.

Adam T. Smith, profesor de Antropología en la Facultad de Artes y Ciencias de Cornell, es especialista en la vida política de los pueblos antiguos y modernos y cómo diversos objetos influían en ella.

Huesos en forma de taba, en concreto, eran utilizados en osteomancia (adivinación con huesos), mientras que las piedras de color se empleaban en la litomancia (adivinación con piedras).

Y tanto huesos como piedras adivinatorias se han encontrado las ruinas de la ciudadela caída de Gegharot, en una cima de la llanura Tsaghkahovit, en el centro de Armenia, informa la Universidad de Cornell.

Asimismo, los arqueólogos también han hallados evidencias de la práctica de aleuromancia (adivinación con harina recién molida), según un estudio publicado en el American Journal of Archeology.

Ídolos de barro y objetos adivinatorios para un pueblo sin nombre

Las excavaciones llevadas a cabo en Gegharot desde 2002 han revelado una variedad de objetos icónicos para ceremoniales de adivinación.

Los líderes políticos se peleaban por mantener su poder, sabiendo que era de vital importancia tratar de conocer el futurAsí, se han encontrado incensarios para la quema de plantas aromáticas que pueden inducir un estado de trance; recipientes de almacenamiento cubiertos de barro, donde se hallaron rastos de trigo; ídolos de barro esculpidos "con características vagamente antropomórficas y protuberancias en forma de cuernos" y estelas que los arqueólogos dicen que "probablemente sirvieron como centro de coordinación para la atención ritual"; sellos de estampillas para hacer impresiones en masa de harina; decenas de tabas de bovinos, ovinos y caprinos con ciertas partes ennegrecidas como las marcas de los dados; y piedras pulidas en colores que van del negro y gris oscuro a rojo, verde y blanco.

La llanura Tsaghkahovit estaba escasamente poblada hasta alrededor de 1.500 aC cuando un pueblo sin nombre (no dejaron registro escrito de cómo se llamaban a sí mismos) comenzó a construir fortalezas y nuevas instituciones de gobierno. "Fue un momento de desigualdad radical y prácticas centralizadas de redistribución económica", dice Smith, "y los líderes políticos se peleaban por mantener su poder, sabiendo que era de vital importancia tratar de conocer el futuro".

El adivino: un "gestor de riesgos"

"El adivino evaluaba los riesgos y asesorando sobre líneas de trabajo futuras", explica Smith.

Los científicos llaman a estos espacios 'santuarios'  porque eran bastante íntimos "y no había mucho espacio para el espectáculo público", explica Smith. "Sin embargo, parecen haber sido lugares religiosamente cargados, diseñados y construidos para ser sedes de rituales esotéricos con objetos consagrados: ritos secretos centrados en la gestión de riesgos mediante el diagnóstico de las condiciones actuales y pronosticar las futuras".

La gente la Edad del Bronce que trataba de predecir el futuros tuvo influencia durante un cuarto de mileno, hasta cerca del 1.150 aC. Su parafernalia de adivinación, meticulosamente desenterrada por los arqueólogos, parece indicar que fueron abandonados en el lugar, momentos antes de que los habitantes huyeran de algún cataclismo.