Hasta el 40 de mayo...
Colchones y muebles han quedado inservibles en un edificio en el que se está arreglando el techo (M. M.).
Una noche achicando agua pasaron ayer los vecinos de las últimas plantas del número 2 de la calle Miravioleta. «Empezamos con las fregonas, pero acabamos empujando el agua escaleras abajo», dice una vecina que prefiere no dar su nombre.

En el bloque, de tres escaleras y nueve plantas en Miraflores de los Ángeles, están arreglando el techo y algunos afectados se quejan de que no se ha colocado «ningún toldo» para frenar un eventual chaparrón como el de anoche.

En total, hay una casa que ha quedado «impracticable», según la presidenta de la comunidad, Toñi Reyes. Es la del portero del edificio, que vive en el último piso. Bajo él, los 12 novenos también han sufrido daños de bastante consideración, mientras que otras seis viviendas también se han visto afectadas, pero en menor medida. Durante todo el día de ayer, tanto la empresa que ejecuta las obras del techo como el seguro privado de la comunidad estuvieron valorando los daños para determinar qué se le paga a cada afectado.

Y es que en la capital cayeron 22,2 litros por m2 desde que comenzó a llover en la noche del lunes y otros 25 durante la jornada de ayer.