El último censo de aves acuáticas invernantes realizado por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía el pasado mes de enero en humedales andaluces ha constatado la presencia de un total de 765.000 ejemplares de 95 especies de aves acuáticas diferentes, que eligen estos enclaves naturales para pasar el invierno.

En una nota de prensa, la propia Consejería informa de que, del total censado, la zona del espacio Natural de Doñana es la que acoge un mayor número de individuos, con el 66 por ciento de la población invernante, seguida por el litoral de Cádiz (12 por ciento), el litoral de Huelva (10 por ciento) y la Laguna de Fuente de Piedra (4 por ciento).

De las 95 especies inventariadas a escala regional 80 se localizan en Doñana, 79 en la costa onubense y 73 en la gaditana. Asimismo, destaca el litoral de Almería, que a pesar de contabilizar tan solo 14.791 ejemplares de acuáticas acapara el 25 por ciento de los individuos de especies amenazadas.

Las aves más numerosas que se han identificado este invierno en los humedales andaluces son el cuchara común (103.948 ejemplares y el 13% del total), el flamenco común (80.073), la gaviota sombría (60.685), el ánade rabudo (48.748), el ánsar común (46.195) y el correlimos común (45.697), que entre todas agrupan casi el 50 por ciento de los efectivos invernantes.

Del total de aves censadas, el 6 por ciento está catalogado como en peligro, el 2 por ciento como vulnerables, el 63 por ciento se incluye en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y el 28,42 por ciento no tienen ningún grado de amenaza. En definitiva, el 71,5 por ciento de las especies contabilizadas durante la invernada de 2015 en Andalucía se clasifican de interés tanto a nivel regional como nacional.

Así de las catalogadas en peligro destaca la presencia de 1.139 ejemplares de malvasía cabeciblanca, 68 de porrón pardo y 14 de garcilla cangrejera. Aunque de cerceta pardilla se han registrado sólo diez individuos, todos ellos en Doñana, se aprecia una tendencia positiva con grandes fluctuaciones interanuales propias de esta especie. Sin embargo, la focha moruna, con 29 ejemplares, registra un fuerte declive de su población invernante, muy notable desde 2012. En el caso del avetoro y del fumarel común no se ha contabilizado ningún ejemplar. En relación con las especies vulnerables, cabe destacar que la población del águila pescadora se mantiene estable con 89 individuos censados.

El censo de aves acuáticas invernantes, coordinado por Westlands Internacional, se realiza a mediados del mes de enero a escala internacional para conocer el tamaño de las poblaciones de las distintas especies y sus variaciones temporales a niveles local y global.

Por otra parte, los últimos trabajos de seguimiento realizados en 2014 por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio durante el periodo reproductor de estas aves confirmaron la presencia de 35.810 parejas de 52 especies diferentes, en un total de 155 enclaves, lo que supone una disminución considerable respecto a 2013, año en el que se contabilizaron 96.130 parejas. Este hecho viene dado por las malas condiciones del pasado año hidrológico, que se caracterizó por la escasez de lluvias.

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