Decapitaciones de Foley y Sotloff a manos de yihadistas
Imágenes de los vídeos de las decapitaciones de Foley y Sotloff a manos de yihadistas. ARCHIVO

El ataque terrorista, en palabras del presidente francés Hollande, al semanario satírico Charlie Hebdo, que ha dejado al menos doce muertos y varios heridos graves, es el atentado más grave a un medio de comunicación perpetrado en Europa. El semanario había publicado polémicas viñetas de Mahoma en los últimos años, poniéndose así en el punto de mira de islamistas radicales. De hecho, en noviembre de 2011 la sede del semanario fue incendiada después de que publicara un número sobre la victoria de los islamistas en Túnez.

El semanario francés había seguido la estela del periódico danés Jyllands-Posten, el primero en publicar en septiembre de 2005 dibujos polémicos, como el del profeta Mahoma vistiendo un turbante-bomba con la mecha encendida. Las imágenes provocaron entonces la ira de los islamistas radicales en varios países, y el periódico recibió amenazas y llegó a ser denunciado por injurias con base religiosa. Cinco años después, en enero de 2010, el dibujante de aquellas caricaturas, Kurt Westergaard, fue atacado en su propia casa por un ciudadano somalí que llevaba un hacha y un cuchillo. El dibujante consiguió refugiarse en el baño. El detenido tenía vínculos con una milicia islámica somalí 'Al-Shabab' y con la red terrorista de Al Qaeda. En Francia, también saltaron las alarmas en noviembre de 2013, cuando un hombre armado con una escopeta irrumpió en la sede del diario Libération en París e hirió de gravedad a un fotógrafo de 27 años. El ataque se relacionó días después a una persona vinculada a la extrema derecha.

En Europa, muy pocas sedes de medios de comunicación han sufrido ataques terroristas Pocas sedes de medios de comunicación europeos han sufrido ataques terroristas en los últimos años. Actualmente, varios países de la UE están en alerta, entre ellos España, por amenaza terrorista de carácter 'yihadista', aunque no hay planes concretos de protección contra medios de comunicación. En España, por ejemplo, otra amenaza terrorista, la de ETA, ha tenido entre sus objetivos a periodistas. ETA ha asesinado en nuestro país a tres periodistas y al consejero delegado de El Correo Español El Pueblo Vasco, y lo ha intentado con muchos otros. Con Luis del Olmo, por ejemplo, hasta en siete ocasiones.

Al margen de ETA, la revista satírica El Papus, que nació en 1973 en Barcelona y ridiculizaba los símbolos del franquismo, sufrió un atentado en 1977. El 20 de septiembre, unos jóvenes entregaron al portero de la finca un maletín dirigido a la redacción. Estalló en el rellano, matando al portero, hiriendo gravemente a la secretaria de la redacción y de forma leve a otras 15 personas. El atentado fue reivindicado por la Triple A (Alianza Apostólica Anticomunista). Nadie fue condenado. Un año después, un grupo de ultraderecha perpetró un atentado con bomba contra el diario El País. Murió un trabajador y dos resultaron heridos.

La amenaza del Estado Islámico

Fuera de las fronteras europeas, el Estado Islámico (o Daesh), que en septiembre de 2013 hizo un llamamiento a atacar a ciudadanos europeos y americanos en sus países "como sea", especialmente contra "los vengativos y sucios franceses", tiene en su punto de mira a los periodistas que están cubriendo los conflictos bélicos en Irak y Siria. El Estado Islámico hizo público en agosto del año pasado el vídeo de la decapitación del periodista James Foley, secuestrado en Siria en 2012. Un mes después, se volvía a repetir el crimen y el Estado Islámico difundía otro vídeo con la decapitación de otro periodista americano, Steven Sotloff.

Una veintena de periodistas siguen secuestrados en Siria 2014 fue el año más letal para los periodistas en la última década, con 138 asesinatos en todo el mundo y Siria como escenario donde la violencia contra los informadores ha sido mayor, según la organización Campaña por un Emblema de Prensa. Por su parte, el Comité para la Protección de los Periodistas ha denunciado que desde que comenzó la guerra en Siria en el año 2011 un total de 80 periodistas han sido secuestrados, de los que 20 continúan privados de libertad. La mayoría de ellos están en manos de los 'yihadistas' del Estado Islámico. Además, 69 reporteros han muerto desde entonces.

En Nigeria, el movimiento islamista 'Boko Haram' hizo estallar en abril de 2012 una bomba contra la sede del diario This Day, matando a trece personas. En Suramérica, no es el terrorismo sino el crimen organizado quien ha atentado contra periódicos y periodistas. Quizás el atentado más famoso es el que se produjo el 2 de septiembre de 1989 en la sede del diario colombiano El Espectador, cuando un camión cargado con 60 kilos de dinamita explotó junto a la sede dejando 80 heridos. El autor del ataque, el cartel del narcotraficante Pablo Escobar.