Reconstrucción de una oreja
Cirujanos plásticos del Hospital de Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat (Barcelona) reconstruyen la oreja a un adolescente gracias a una impresión en 3D de una tomografía computarizada (TAC) de su oreja sana. HSJD

Un equipo de cirujanos plásticos del Hospital Sant Joan de Déu ha usado por primera vez en España una copia en 3D para reconstruir la oreja de un adolescente de 17 años que nació con este órgano subdesarrollado a causa de una malformación congénita, la microtia, que afecta a uno de cada 10.000 niños.

La microtia afecta a uno de cada 10.000 niños, que nacen sin orejas o con malformacionesEn los casos leves de microtia la oreja externa es más pequeña de lo normal y en los más graves, los niños nacen sin oreja y sufren otros problemas de desarrollo y síndromes. En ambos casos, la oreja media y el conducto auditivo están deformados pero el oído interno funciona correctamente. Sin embargo, pueden perder audición.

Por eso los profesionales se centran en evitar que la pérdida de audición interfiera en el desarrollo y el aprendizaje de los niños. En muchos casos, colocan un vibrador externo para que el nervio auditivo, que está sano, siga funcionando.

No obstante, esta malformación no sólo puede provocar sordera sino también un problema estético que afecta psicológicamente al pequeño por los comentarios que puede hacer el entorno. A algunos niños les afecta tanto que optan por reconstruirse la oreja, una intervención que se realiza a los 10 años, cuando este órgano ya ha madurado y no crecerá más.

Imprimieron en 3D un TAC para conseguir una copia invertida de su oreja sanaPara culminar la reconstrucción son necesarias dos intervenciones quirúrgicas. En la primera, los cirujanos extraen cuatro cartílagos de las costillas del paciente para construir el esqueleto de la nueva oreja. Hasta ahora se hacía con una copia plana, pero en esta ocasión han usado una copia en 3D realizada a partir de una tomografía computarizada (TAC) del joven, lo que les ha permitido ganar precisión para copiar los relieves y pliegues del órgano sano.

Posteriormente, este esqueleto cartilaginoso se implanta bajo la piel, que con el tiempo se va adaptando a los pliegues y relieves. Un año después, el paciente debe pasar de nuevo por el quirófano para que los cirujanos le desenganchen la oreja del cráneo.

Sant Joan de Déu es un centro de referencia en la reconstrucción plástica de la microtia. Anualmente trata 20 nuevos casos y realiza una decena de reconstrucciones del pabellón auricular. Desde 2009, los cirujanos del centro han realizado 56 reconstrucciones totales y 378 parciales.