Pablo Gato
Pablo Gato EFE

Rodeado de misterio, el escritor Pablo Gato desenmascara los intereses de ETA y de la CIA en su último libro, Unidad 120050, un thriller político en el que, a través de la ficción, desvela algunos de los secretos que sus fuentes le confiaron cuando ejercía como periodista.

Ficción y realidad bailan de la mano en las 660 páginas de Unidad 120050. Objetivo: independencia (Editorial Gregal), un libro con base real donde Gato detalla la estrategia de una célula rebelde de ETA que está en contra del proceso de paz y decide actuar a espaldas de la banda para conseguir la independencia.

"A través de los años, esta célula infiltra personas en el aparato de seguridad español con la idea de protagonizar una autoagresión. La idea sería que parezca que el estado español está creando a ETA para cancelar cualquier proceso de independencia", relata el autor en una entrevista con Efe en Washington, su lugar de residencia.

Una España desintegrada sería un regalo para los terroristas islámicos Tras las agresiones, la intención de este grupo "más duro" de ETA sería filtrar a la opinión pública que el Estado es el responsable de los atentados y así crear un "terremoto político" contra el Gobierno y a favor de la separación de España.

"Contiene información que hasta ahora ha sido secreta en la guerra sucia contra ETA", afirma Gato, quien describe minuciosamente una "ficción posible, que no deja de ser ficción", en un voluminoso libro escrito con "respeto y tacto" y -asegura- sin motivaciones políticas.

"Mezclo ficción y realidad porque, aunque muchas cosas de las que cuento podrían ser un reportaje televisivo, hacerlo en ficción me da más libertad para explicar bien la historia", argumenta.

Desde una perspectiva internacional, el periodista, con 30 años de experiencia a sus espaldas, apunta con su foco a los intereses que servicios de inteligencia extranjeros, como la CIA, podrían tener para sabotear los deseos independentistas de regiones europeas.

"Si el País Vasco o Cataluña se independizan, ¿con quién cooperaría Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo islámico? ¿Con el servicio de inteligencia vasco? ¿Con el catalán? ¡No me hagas reír! Una España desintegrada sería un regalo para los terroristas islámicos", afirma uno de los personajes del libro.

A la CIA, acostumbrada a trabajar con la Policía y la Guardia Civil española, no le interesa que florezca la independencia porque eso "crearía un hueco" para los islamistas que aprovecharían la ausencia de unos cuerpos entrenados para poner en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos, sostiene Gato.

"Datos impublicables"

Nada es lo que parece en una novela de espías en la que el lector es quien elige lo que es realidad y lo que es ficción, pantalla que permite a Gato publicar "datos impublicables" sin poner en peligro la confidencialidad de sus fuentes.

Desvela que la novela nació cuando llegó a sus manos de forma inesperada información secreta, algo que también le ocurre a Xurxo Pereira, uno de los protagonistas de la novela a los que un investigador, vinculado a la CIA, confía secretos increíbles durante una noche de vodkas.

Gato reconoce que se identifica con Pereira, también periodista, y como él en desacuerdo con la forma en la que funcionan los medios de comunicación, que en demasiadas ocasiones olvidan que el alma del periodismo es el servicio público y la mejora de la democracia.

Secuestros de etarras, espionaje e independentismo se guarecen bajo el paraguas de la ficción de Unidad 120050, un título también con misterio que, por razones que Gato descubre en el libro, tiene que ver con uno de los protagonistas del fascismo y un número de teléfono.

Barcelona, Washington D.C. o el sur de Francia son algunos de los escenarios del segundo libro de Gato, que durante décadas llenó con reportajes televisivos de dos minutos los hogares de los hispanohablantes en América Latina y Estados Unidos.