Una agente de Policía y un atracador fallecieron este viernes tras un tiroteo en una entidad bancaria ubicada en la calle Doctor Carracido de Vigo.

El asalto tuvo lugar en una sucursal de Abanca sobre las 14.15 horas. La agente policial, Vanesa L. C., de 36 años y desprovista de chaleco antibalas, llegó a ser atendida por efectivos sanitarios, pero, pese a ser reanimada y trasladada a un hospital, falleció en el quirófano. El otro efectivo policial implicado, V. A. B., de 41 años, fue trasladado en ambulancia a un centro hospitalario con cinco heridas de bala en el abdomen en estado crítico. En un primer momento, el Ministerio del Interior dio por fallecido al agente, pero luego se supo que seguía con vida. Este sábado se ha sabido que se encuentra en coma inducido y tiene un pulmón muy dañado, según fuentes de la Policía Nacional.

La agente fallecida y su compañero herido no vestían chaleco antibalas Se da la circunstancia de que la agente fallecida se acababa de incorporar a su puesto tras una baja por maternidad. Tanto ella como su compañero no iban provistos de chaleco antibalas.

Durante el asalto también murió abatido el atracador, quien había cogido como rehén a M. G. R,  la subdirectora de la sucursal, también de 36 años, y la utilizó como parapeto para tratar de escapar, de modo que en su afán de cubrirse la mantuvo sujeta por el cuello con su antebrazo. Una vez fuera, y sin mediar palabra, este hombre disparó a bocajarro a la agente, y uno de los impactos le dio en el cuello. Por su parte, la subdirectora de la sucursal fue alcanzada por una bala en una extremidad, aunque las heridas fueron de carácter leve, y fue trasladada al hospital Povisa, donde este sábado ha pasado a planta.

Tras la acción del atracador, otros agentes llegaron a la zona y abatieron al atracador, que recibió una veintena de disparos y falleció en el lugar, según las fuentes.

Hasta el lugar se trasladaron el helicóptero y efectivos de la Policía Nacional, una ambulancia del 061, y agentes de la Policía Local, que acordonaron la zona y cortaron la calle. Además, también se personaron el comisario provincial de Pontevedra, la comisión judicial, la Policía Científica, y el concejal de Seguridad de Vigo, Carlos López Font.

Además, fuentes de la Policía confirmaron que se llegó a movilizar a un negociador, pero finalmente esta intervención no se llegó a producir debido a que se abrió fuego.

Interior ha comunicado este sábado que impondrá la máxima condecoración, la Medalla de Oro al Mérito Policial, a la agente fallecida.

"¡Alto ahí!"

Un testigo presencial trasladó a los medios de comunicación que salía de su garaje —situado a pocos metros de la sucursal— cuando se produjo el atraco. Así, ha indicado que escuchó gritar "alto ahí", tras lo que escuchó dos disparos, que supuestamente habría realizado el atracador.

En ese momento, el testigo se volvió a meter dentro del garaje, desde donde escuchó "ocho o nueve disparos más". Más tarde, salió al exterior, donde encontró a una agente de policía "tirada en el suelo, cubierta de sangre y echando sangre por la boca" y a otro agente intentando auxiliarla, explicó.

Igualmente, indicó que a pocos metros localizó también a otro chico, el presunto atracador, que estaba tendido en el suelo fallecido. El testigo aseguró que el tiroteo se produjo a poca distancia entre los agentes y el atracador, aunque dijo desconocer si había más de un ladrón.

"Me asombré", relató, y la extrañeza prosiguió con "lo que me pareció una traca como de petardos".  Al asomarse bien, se encontró ante sí con una escena dantesca de personas tiradas en la calle, heridas, y todo ello en un radio muy pequeño.  "Todo lo que pasó, pasó ahí", y ni hubo huidas ni persecuciones, contó.

Un trabajador de un comercio cercano, la persona que alertó al 112 y que fue testigo directo de los hechos, coincidió en esta misma versión y afirmó que el supuesto asaltante llevaba una braga blanca y un gorro calado, prendas bajo las que ocultaba su rostro.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, se desplazó al lugar y mostró su pésame a la Policía Nacional, el de una ciudad que "está apesadumbrada por este hecho, por lo que acaba de suceder" y que suspendió los actos de conmemoración de las fiestas navideñas que estaba previsto que comenzasen este viernes. Hubo "un desenlace fatal y tremendo" y se ha muerto una agente que estaba trabajando, "cumpliendo con su cometido", lamentó el regidor socialista.

Un conocido atracador solitario

El delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva, y el jefe superior de Policía en la Comunidad, Eusebio Fraguas, señalaron después que la hipótesis que se manejaba y que se fue confirmando durante el sábado es que el asaltante, que falleció, actuó solo y salió de la sucursal con la empleada herida, su rehén.

Los agentes vieron desde el exterior a un individuo sospechoso en la oficina de Abanca, donde no entraron, sino que se echaron a un lado, y fue el propio asaltante quien salió, portando el botín que había sustraído y parapetado tras la trabajadora a la que había cogido de rehén, y se inició el tiroteo.

La mujer que ha perecido, V.M.L.C., de 36 años, era de Pontevedra y el subinspector V.A.B., de 41 años, llevaba muchos años destinado en Vigo.

Sobre el atracador, el delegado y el jefe superior de Galicia han dicho que se desconoce su identidad y que no portaba ninguna documentación, si bien fuentes policiales consultadas señalan que se trata de un individuo de nacionalidad española, nacido en 1964 y con antecedentes por robos con violencia y tráfico de drogas. En concreto, se trataría de Enrique Lago Fariñas, alias El Escayolista, con varios antecedentes por robos con violencia y por tráfico de drogas, confirmaron fuentes de la investigación.

El historial criminal de Lago Fariñas revela que su etapa más activa fue en los años ochenta, lo que le llevó a ingresar en la cárcel, precisaron las fuentes.

La única información que han aportado es que el arma de fuego que portaba era una parabellum de calibre 9 milímetros y que llevaba dos cargadores adicionales.

Tampoco han aclarado si los dos agentes que intervinieron inicialmente llegaron a disparar sus armas reglamentarias ni si en el momento del atraco, a las 14.30 horas, cuando la oficina aún estaba abierta al público, había más personas aparte de la subdirectora, M.G.R., cuya vida no corre peligro.

Villanueva ha hablado de "un día muy duro para Vigo, Galicia y España", y en especial, para las fuerzas y cuerpos de seguridad y para los familiares de los dos policías tiroteados, así como para la empleada del banco.

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