El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha enviado a prisión al exsecretario general del Partido Popular (PP) de Madrid Francisco Granados y al empresario David Marjaliza por formar parte de una "organización criminal" desarticulada con la Operación Púnica, informaron fuentes jurídicas.

En un auto dictado este viernes el magistrado atribuye a Granados los delitos de blanqueo de capitales, organización criminal contra la Hacienda Pública, tráfico de influencias, cohecho, malversación de fondos, prevaricación y fraude. La resolución judicial detalla que el exnúmero dos del PP madrileño es "titular de algunas de las cuentas de las que las autoridades suizas han informado que existe sospecha de blanqueo de capitales agravado".

El exdirigente 'popular' habría beneficiado a Marjaliza y a otros empresariosDe igual modo, el juez considera que existen indicios de que "a lo largo de su carrera pública" el exdirigente 'popular' habría beneficiado a Marjaliza y a otros empresarios como José Luis Huerta en materia de contratación pública y urbanismo, de forma que tomó parte en "una red de tráfico de influencias que ha utilizado también en beneficio propio".

La investigación ha identificado diversas operaciones inmobiliarias que se sospecha que podrían haberse presentado como "contraprestación" de los empresarios beneficiados a las labores de mediación desarrolladas por el exdirigente 'popular'.

Además, el juez ha dejado en libertad con comparecencias al guardia civil de Valdemoro que fue detenido por alertar a Granados de que estaba siendo investigado y a los los supuestos intermediarios con el Ayuntamiento de Collado Villalba Víctor Manuel Ortega Martínez y José Manuel Casado del Castillo, que tendrán un plazo de diez días para prestar sendas fianzas de 6.000 euros.

Tanto Granados como su amigo y socio David Marjaliza han ingresado a las 18.03 horas de este viernes en la prisión de Soto del Real. Granados y Marjaliza han entrado en la cárcel madrileña en un furgón de la Guardia Civil horas después de que Velasco acordara enviar a ambos a prisión incondicional después de interrogarles.

Granados se defiende y dice que la cuenta suiza era de Marjaliza

Granados ha afirmado por su parte ante al juez que no tuvo ninguna relación de negocios con su amigo de la infancia David Marjaliza, considerado como uno de los "conseguidores" de la Operación Púnica. Según han informado fuentes de la defensa, Granados ha respondido durante su interrogatorio de unas dos horas a todas las preguntas de juez y fiscales, y ha reconocido que en 1996, cuando trabajaba en banca de inversión, tenía una cuenta en Suiza con 320.000 euros, que recuperó en el año 2000, cuando le traspasó la cuenta a Marjaliza, quien años después llegó a acumular en ella 1,6 millones.

Además, la defensa ha señalado que Granados ha especificado que no tenía ninguna influencia en la concesión de contratos públicos de la Comunidad de Madrid y ha asegurado que la cuenta de Suiza que se le atribuye es en realidad de Marjaliza, según fuentes de la defensa.

El banco de Suiza no le dejó cerrar la cuenta y le pidió que llevara otro titularGranados afirma que abrió una cuenta en Suiza en 1996 porque su agente se cambió de banco pero en el año 2000, un año después de su elección como alcalde de Valdemoro, la cedió a Marjaliza y recuperó los 320.000 euros que tenía en este depósito. Según su versión, el banco no le dejó cerrar la cuenta y le pidió que llevara a otro titular, para lo que eligió a Marjaliza.

También ha señalado que la transferencia de 1,6 millones que la Fiscalía de Laussanne (Suiza) detectó en 2013 y que motivó la apertura de la investigación por parte de Anticorrupción es en realidad un traspaso que el empresario habría realizado entre dos de sus cuentas.

Prisión incondicional

Según el juez, las "redes clientelares de tráfico de influencias" de la organización de la que formaba parte Granados se hicieron con contratos de hasta 100 millones de euros en ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, la Diputación de León y el Instituto de Fomento de la Región de Murcia.

Se han plegado a los intereses de los investigados hasta el punto de incurrir en una facturación falsaLas resoluciones judiciales dictadas por el magistrado apuntan que las "autoridades municipales" detenidas "se han plegado a los intereses de los investigados hasta el punto de incurrir en facturación falsa, falsear informes técnicos que reflejarían actuaciones que en realidad no se han realizado o adjudicar trabajos sin contratos previos".

El juzgado de instrucción número 2 de Majadahonda rechazaba esta madrugada excarcelar al exconsejero madrileño Francisco Granados, detenido en la trama de corrupción destapada en la 'operación Púnica'. En un auto, la juez de guardia María Isabel Serrano ha rechazado el 'habeas corpus' al afirmar que no concurre el supuesto de que Granados se encuentre ilegalmente privado de libertad, al haberse transformado las diligencias de policiales a judiciales.

Prestaron declaración por la noche

Las mujeres de Granados y del constructor David Marjaliza presentaron dos habeas corpus en los Juzgados de Majadahonda y Colmenar Viejo para solicitar "su inmediata puesta en libertad" al considerar ilegal la prórroga de sus detenciones decretada por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.

Fuentes jurídicas informaron de que Granados y Marjaliza habían sido trasladados en un furgón de la Guardia Civil desde Las Rozas a Majadahonda, donde prestaron declaración ante la jueza de guardia, María Isabel Serrano, quien decidió que ambos detenidos siguieran encarcelados hasta la vista de mañana.

Justifica su decisión al considerar que según la Ley de Enjuiciamiento Criminal el plazo se debe contar desde el momento en que se acuerda la detención judicial, que decretó el juez Eloy Velasco el pasado miércoles por la tarde y no desde el pasado lunes, cuando fue arrestado por la Guardia Civil.

Marjariza piensa acudir al TC por su "detención ilegal"El 'habeas corpus' alude al derecho del ciudadano detenido o preso a comparecer inmediata y públicamente ante un juez para que, oyéndolo, resuelva si su arresto fue o no legal, y si debe alzarse o mantenerse.

Granados y Marjaliza fueron detenidos por la Guardia Civil el pasado lunes y el instituto armado disponía por ello de 72 horas para ponerlo a disposición del juez, plazo que acababa esta mañana. Sin embargo, el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco dictó ayer por la tarde un escrito por el que daba por transformadas las diligencias de policiales a judiciales, por lo que entonces empezaba a contar otro nuevo plazo de 72 horas de arresto.

David Marjaliza prevé acudir ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y, en su caso, ante el Tribunal Constitucional, en relación con la detención ilegal de la que ha sido víctima, según su abogado.