Anders Behring Breivik
Anders Behring Breivik sonríe en la sala del tribunal que lo ha juzgado en Oslo. EFE

El noruego que acabó con la vida de 77 personas con un atentado bomba y un tiroteo que tuvieron lugar en Oslo y en la isla de Utoya en 2011, Anders Breivik, ha anunciado este viernes que renunciará a la violencia y pedirá disculpas por lo que hizo si se le permite formar un partido al que pretende llamar Partido Fascista Noruego (NFP) y la Liga Nórdica (NL).

Lo más importante en mi vida es ahora asegurarme de que algo así no vuelva a pasarEn una carta de 33 páginas, Breivik ha dicho que está comprometido con lograr un cambio de forma pacífica y que quiere formar este partido fascista.

Breivik ha asegurado que su corazón "sangra como exmiliciano" por la "barbaridad" que perpetró el 22 de julio de 2011. "Lo más importante en mi vida es, ahora, asegurarme de que algo así no vuelva a pasar", ha asegurado.

Asimismo, ha indicado que éste es también el "único propósito del NFP y la LN". Sin embargo, ha indicado que no se disculpará hasta que la doctrina 'Gerhardsen/Hauge', para la exclusión política permanente de los fascistas democráticos cese.

Carta desde la cárcel

El preso ha enviado la carta, escrita en noruego y firmada como "Anders Behring Breivik, secretario del partido y candidato al Parlamento por el NFP y la NL", desde la cárcel de Skien, en el sur de Noruega, donde cumple la pena máxima de 21 años de prisión.

En la carta, ha denunciado que las autoridades de la prisión le han negado el derecho a formar un partido y le han confiscado las cartas que manda para recoger las firmas que necesita para lograrlo. Por ello, ha asegurado que estudia presentar una demanda si el Ministerio de Justicia del país no elimina las barreras que le han impuesto de cara a su objetivo en 30 días.

En Noruega los prisioneros mantienen sus derechos como ciudadanos, como el derecho a voto.

Breivik no mostró compasión por sus víctimas en el juicio de 2012, cuando aseguró al tribunal que lo volvería a hacer si tuviera la oportunidad y no será puesto en libertad si se le considera una amenaza para la sociedad.