Putin y Poroshenko
El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko (d), saluda al presidente ruso, Vladímir Putin (i), a su llegada a una cumbre política para líderes de estado celebrada en Minsk (Bielorrusia). Sergei Bondarenko / EFE

El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró este martes tras la cumbre de Minsk que Rusia hará todo lo posible para impulsar un proceso de paz en el este de Ucrania, escenario en los últimos meses de combates entre fuerzas gubernamentales y rebeldes prorrusos. Tras reunirse por primera vez sin mediadores con el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, Putin subrayó que Moscú no impondrá condiciones para un alto el fuego en Ucrania

Poco antes, Poroshenko manifestaba su confianza en que la reunión traiga la paz a Ucrania. "Espero que el resultado de las reuniones sea la paz en Ucrania. Si hoy logramos un acuerdo que traiga la paz, sería un acontecimiento histórico", dijo durante la reunión con el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko. Nada más llegar a Minsk, Poroshenko se reunió con la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y se espera que tenga un cara a cara con el jefe del Kremlin, según informó la agencia oficial bielorrusa BELTA.

Poroshenko y Putin se han sentado en la misma mesa sólo en una ocasión, a principios de junio durante los festejos del 70 aniversario del desembarco de Normandía, encuentro que tuvo lugar en presencia de la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Francois Hollande.

Diferentes visiones sobre el fin del conflicto

Moscú espera que la reunión de este martes se centrara en la crisis humanitaria que vive la población de las regiones orientales ucranianas, escenario de combates entre fuerzas gubernamentales y milicianos prorrusos desde finales de abril. Rusia insiste en que el primer paso para el arreglo de conflicto debe ser el fin de la ofensiva militar que llevan a cabo las tropas ucranianas en las regiones de Donetsk y Lugansk, y establecimiento de un alto el fuego sin condiciones. Para Ucrania, en cambio, la solución del conflicto pasa obligatoriamente por el desarme de las milicias prorrusas que se sublevaron contra Kiev.

"Con las bandas armadas ilegales sólo se puede hablar con la fuerza hasta que depongan las armas", afirmó el lunes Poroshenko al anunciar la disolución de la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania y convocar elecciones anticipadas para el 26 de octubre próximo.

Ambiente de extrema desconfianza

La reunión en la capital bielorrusa se celebró en un ambiente de extrema desconfianza: Ucrania y Occidente acusan a Rusia de suministrar armamento a los rebeldes prorrusos, mientras Moscú acusa a Kiev de masacrar a la población rusa del este ucraniano. El marco de la esperada reunión son las consultas entre la UE y la Unión Aduanera, que integra a Rusia, Bielorrusia y Kazajistán, en las que se abordarán tanto el conflicto ucraniano como la seguridad energética, lo que más preocupa a Bruselas.

La UE, que piensa presentar a Moscú argumentos positivos sobre la asociación entre los Veintiocho y Ucrania, también estará representada por los comisarios de Comercio, Karel De Gucht, y Energía, Günther Oettinger.