Ha cerrado con los mismos 35 tramos peligrosos contabilizados en 2005, cuando aumentaron por primera vez desde 2002.

Y es que ni siquiera el carné por puntos, que entró en vigor en junio del año pasado, ha amilanado a los conductores. Según los datos difundidos ayer por la Jefatura provincial de Tráfico (que no detalló su ubicación) de los 35 registrados, sólo 11 están en vías de un solo carril por sentido y 24 en autovías (68%). Aunque a priori –por su diseño e infraestructura– son más seguras, todo apunta a que su alta siniestralidad se debe a la irresponsabilidad. La velocidad inadecuada y la distracción estuvieron detrás del 70% de los 139 accidentes en 2006 –nueve con muertos– y en los que se vieron implicados 295 coches.

Al contrario de lo que se cree, de los 35 sólo un punto negro guarda relación al estado o condición de la vía, según Tráfico: allí se produjeron seis siniestros y ninguno de ellos mortal.

De todas, es la A-7 la que más acumula tramos tachados de peligrosos, con una veintena. De hecho, ayer mismo un siniestro sin víctimas mantuvo cortada durante una hora y media un tramo en Estepona, a la altura del Parque Antena, debido a que un camión hizo la tijera previsiblemente por la lluvia.

Más tráfico en la AP-7

Así, no es de extrañar que la autopista de peaje siga teniendo más usuarios. Concretamente, en el primer trimestre del presente año el tramo entre Málaga y Estepona aumentó un 6%, mientras que desde allí hasta Guadiaro recibió casi un 16% más de vehículos.