«Pero lo tendría que pagar el Ayuntamiento, porque siempre somos nosotros quienes tenemos que poner y reservar dinero de nuestro bolsillo para reparar las lunas o los escaparates», comentó ayer José María Albert, presidente de Corazón de Alicante.

Según él, «sólo hay dos patrullas de la Policía Nacional que pasean por el centro, y es insuficiente para atajar el vandalismo nocturno. La Subdelegación del Gobierno tiene que poner más medios». Los destrozos en los locales «son cada vez numerosos, y es que los delincuentes ya no sólo usan las alcantarillas para romper los cristales, ahora también utilizan hasta bolardos», se quejó ayer Albert.