Un terrorista se suicida cuando iba a ser arrestado en Marruecos
Varias personas junto a los restos del presunto terrorista (EFE). Murad Borja / EFE
Las fuerzas de seguridad marroquíes continúan la búsqueda de otros supuestos miembros del grupo terrorista al que pertenecían los cuatro individuos que fallecieron ayer en una serie de explosiones suicidas que causaron también la muerte de un inspector de policía y varios heridos.

Un supuesto terrorista se suicidó el martes por la tarde en Casablanca y causó entre la multitud del barrio de "El Fida" un total de quince heridos, dos de ellos graves, después de que una serie de suicidios provocara antes la muerte de otros tres terroristas y un policía.

Fuentes policiales habían informado en un principio de que en la última explosión se habían suicidado dos supuestos terroristas, basándose en el testimonio de varias personas, que atribuyeron la fuerza de la explosión a la existencia de dos bombas.

El último de los suicidas consiguió pasar inadvertido entre los curiosos que contemplaban el despliegue policial ordenado desde primeras horas de la mañana y, según varios testigos, se introdujo entre la multitud con el objetivo de causar el mayor número de víctimas posibles.

El último suicida se introdujo entre la multitud con el objetivo de causar el mayor número de víctimas posibles
Tras este cuarto suicidio, la policía dispersó a los numerosos curiosos y periodistas que antes abarrotaban las calles.

Evacuaron el barrio

La Wilaya (Gobierno Civil) de Casablanca anunció la evacuación de los vecinos de "El Fida" ante la posibilidad de que se produjeran nuevas explosiones.

Todas las explosiones sucedieron en el mismo barrio, donde desde primeras horas de la tarde la policía había anunciado que tenía rodeado a un presunto terrorista, que había escapado de una operación que comenzó a primera hora de la mañana.

Dos muertos por la mañana

En esa operación murieron los dos primeros terroristas y comenzó cuando la policía se presentó a las 04:00 GMT en un apartamento de ese barrio al sospechar que alguno de los terroristas implicados en un atentado cometido en un cibercafé de Casablanca el pasado once de marzo podía refugiarse en él.

Al percatarse de la presencia de los agentes, uno de los supuestos terroristas, identificado como Mohamed Mentala, se enfrentó con los agentes, que le dispararon ante el temor de que pudiera llevar encima explosivos, y le causaron la muerte.

Este individuo estaba en busca y captura desde 2003, por su supuesta vinculación con los atentados en los que el 16 de mayo de ese año murieron 45 personas.

Un segundo supuesto terrorista intentó escapar de la policía y al verse rodeado en la azotea del edificio hizo estallar la bomba que transportaba en una mochila y murió en el acto.

Este terrorista fue identificado como Ayoub Raydi, hermano de Abdelfetah Raydi, el terrorista que murió en el cibercafé de Casablanca el pasado 11 de marzo al estallar el cinturón con explosivos que llevaba encima, causando además heridas a cuatro personas: el terrorista que acompañaba al suicida, el encargado del establecimiento y dos clientes.

Y otros tres por la tarde

Ya por la tarde, un agente de policía murió al suicidarse el tercer terrorista que había huido por la mañana en Casablanca y que alrededor de las 15:30 GMT hizo estallar la bomba que llevaba encima en una azotea al verse rodeado por la policía.

El inspector, Mohamed Zindiba, resultó gravemente herido cuando el supuesto terrorista al que estaba intentando convencer de que se entregara hizo estallar la bomba que llevaba encima causándose la muerte y graves heridas a este policía y a otro que le acompañaba, que resultó herido leve.

Los dos agentes fueron trasladados a un hospital de la ciudad, donde el inspector Zindiba falleció poco después según las fuentes.

En esta nueva explosión, también dos niños de la zona resultaron heridos leves.

Después de ese nuevo suceso, tiradores de elite de las fuerzas de seguridad rodearon a un cuarto supuesto terrorista en una azotea del barrio, y anunciaron que su detención iba a ser inminente. Más tarde fue cuando se supo de la nueva explosión en la que se suicidaron dos personas más.

Chivatazo vecinal

La policía desconocía la existencia de ese cuarto integrante del grupo, que fue localizado gracias a los vecinos de la zona que sospecharon de él al ver que saltaba de una azotea a otra, explicaron las fuentes.

Las autoridades marroquíes informaron de que la célula terrorista a la que pertenecían tanto el suicida del cibercafé como los individuos que murieron ayer estaba aún en fase de formación.

Desde el pasado 11 de marzo, la policía marroquí ha detenido a varias decenas de personas por su supuesta implicación en ese atentado, de las que 31 han sido ya imputadas por "pertenencia a banda criminal con el objetivo de cometer atentados".

Las autoridades marroquíes consideran que este grupo terrorista estaba aún en fase de formación y que los explosivos que obraban en su poder eran de fabricación casera.

Los objetivos de esta célula eran el puerto de Casablanca y cuarteles de los cuerpos de seguridad marroquíes.