Accidente de tren en Santiago de Compostela
Los servicios de emergencia trabajan junto a las vías tras el accidente del tren Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol y que descarriló cuando ya estaba muy cerca de Santiago de Compostela. Salvador Sas/ EFE

Dinero para paliar el dolor y el sufrimiento, la parte mercantilista de todo accidente. El 24 de julio se cumple el primer año del descarrilamiento del tren de Santiago y las indemnizaciones económicas han llegado de manera desigual a los pasajeros golpeados por la tragedia. Un año después del siniestro, las familias de las 79 víctimas mortales del Alvia 01455 han cobrado ya el seguro que Renfe contrató con Allianz Seguros en caso de fallecimiento. Según un portavoz de la aseguradora, Allianz ha indemnizado totalmente a las familias de 70 fallecidos. En los otros nueve casos, el dinero de la indemnización se ha consignado judicialmente a la espera "de su entrega a los beneficiarios que se determinen". En el caso de los heridos, el dinero no ha fluido de la misma manera. Solo 18 de los 146 heridos han percibido la indemnización. En otros 39 casos las cantidades está consignadas judicialmente. Para el resto de casos, 89, "existe la dificultad de determinar el grado de las lesiones de cada persona según el baremo que marca el SOVI, el Seguro Obligatorio de Accidentes de Viajeros".

Allianz reconoce que no todos los heridos han cobrado porque es complicado determinar el grado de lesión de cada persona Este baremo está regulado en un reglamento de 1989, que fija desde hace 25 años la cuantía de las indemnizaciones, cuantía que nunca se ha actualizado, ni con el IPC. Una muerte está valorada en 36.606 euros. Las lesiones, según el tipo. Hay 14, que oscilan entre los 1.202 y los 42.070 euros. Pero estas no son las cantidades que están cobrando las familias de las víctimas y los heridos. Son mayores porque Renfe contrató con Allianz una póliza mayor que lo que marca la ley, entre un 25% y un 66% superior a lo que fijó el reglamento. Una muerte supone 60.000 euros y las lesiones van de los 70.000 euros del nivel 1 a los 1.500 euros del 14. Solo por los fallecimientos, Renfe (a través de Allianz) ha pagado 4,7 millones de euros. Allianz no puede aún especificar el montante total de lo abonado hasta ahora. El Gobierno aprovechó el último Consejo de Ministros antes de que se cumpla el primer año del accidente para hacer el anuncio oficial de que duplicará la cuantía de las indemnizaciones. Fomento ya había hecho esta anuncio otras veces en el último año. Con este cambio, la indemnización por fallecimiento pasará de 36.060 euros a 72.120 euros.

Allianz reconoce que no todos los heridos han cobrado porque es complicado determinar el grado de lesión de cada persona según el baremo del SOVI. Algo que determina el proceso de recuperación o la declaración estable de la lesión. La aseguradora explica que está remitiendo a los heridos, cuya lesión se ha curado o estabilizado, "una comunicación ofreciendo la indemnización que les corresponde por el SOVI". Los abogados de las dos asociaciones de víctimas (la Asociación de Perjudicados por el Accidente Ferroviario Alvia Santiago y la Plataforma Víctimas Alvia 01455) aconsejan a sus clientes que sean prudentes y que solo firmen la indemnización a recibir cuando tengan la valoración definitiva de su lesión. Ya que una vez que una víctima asume la lesión que tiene, esto podría tener repercusión cuando haya sentencia judicial y se determine quién es el responsable del accidente.

Dos indemnizaciones

Y es que tras el juicio penal, quien sea declarado culpable del accidente y su seguro deberán pagar unas indemnizaciones finales muy superiores a las que ahora está abonando Allianz en el seguro obligatorio de viajeros. De momento, el foco de culpabilidad recae sobre el maquinista del Alvia, Francisco José Garzón, que admitió ante el juez que no frenó a tiempo antes de tomar la ya famosa curva de A Grandeira por conducir despistado tras recibir una llamada telefónica del interventor del tren. Si él resultara ser el único culpable, la indemnización definitiva la deberá pagar el seguro de responsabilidad civil de su empresa, Renfe, a cargo de la multinacional australiana QBE.

Allianz está pagando el seguro de viajeros, y asegura que esta indemnización es distinta a la que luego determine el juez Si por el contrario, como consideran algunos informes periciales ya en poder del juez, las línea Ourense-Santiago no contaba con las medidas de seguridad necesarias para paliar el error humano, gran parte de la culpa recaería en Adif, la empresa pública gestora de las vías, cuyo seguro asume Allianz Corporate, una empresa distinta pero del mismo grupo que Allianz Seguros. El portavoz de Allianz Seguros explica a 20minutos que "sus indemnizaciones son independientes de quien resulte finalmente responsable y de otros seguros de carácter voluntario. Es decir, que las indemnizaciones del SOVI son un derecho de los viajeros, sean cuales sean las responsabilidades finales del accidente". Allianz Seguros y Allianz Corporate operan de forma totalmente independiente. Como adelanto de esas futuras indemnizaciones la aseguradora civil de Renfe, QBE, depositó en el juzgado tras el accidente 2,7 millones de euros.

Las víctimas, recelosas

Pero las víctimas se muestran recelosas y temen que las aseguradoras jueguen a un doble juego. Sus sospechas están fundamentadas en los diversos tipos de cartas que están recibiendo algunos heridos y a las que ha tenido acceso este diario. En una de ellas, fechada en abril de 2014, Allianz traslada a una víctima "un ofrecimiento de anticipo de indemnización de lesiones, como categoría mínima y sin perjuicio de nueva revisión de sus lesiones". Ofrece 7.512 euros como categoría de lesiones tipo 10, pero recalca que es solo un anticipo "sin perjuicio de una nueva valoración de lesiones" y sin contar los gastos de asistencia sanitaria.

En otra carta, en cambio, enviada en mayo a otra víctima, Allianz hace "un ofrecimiento de indemnización total y definitiva por todos los conceptos". Se trata de 4.507 euros por una lesión de categoría 12. La carta afirma que si la víctima acepta "se considerará totalmente indemnizado y renunciando a cuantas acciones y derechos pudieran corresponderle frente Allianz Seguros como frente a Renfe Operadora", sembrando la duda de si esta sintaxis contiene gato encerrado, el decir, que al firmar la víctima esté renunciando a futuras indemnizaciones que se fijen en el juicio penal. Ninguno de los dos heridos que han recibido cartas tan distintas han firmado.