Un niño delante de un ordenador
Un niño delante de un ordenador. Ivan Walsh

Madrid y Murcia son las comunidades autónomas donde menos ordenadores por número de alumnos hay de media en las aulas para tareas de enseñanza y aprendizaje, casi seis estudiantes por cada soporte informático, frente al País Vasco, donde menos de dos alumnos (1,7) cuentan con uno para ellos.

Este es uno de los principales datos de la Estadística de la Sociedad de la Información y la Comunicación en los centros educativos no universitarios del curso 2012-13, dada a conocer recientemente por el Ministerio de Educación.

Los de sobremesa siguen siendo mayoría (54,1 %). Los portátiles representan
el 44,3 %

En el citado curso, el número medio de alumnos por ordenador (enseñanzas generales excluidos los centros específicos de Educación Infantil y Especial) fue de 3,1, lo que supone una leve mejora respecto a 2011-12, donde esta ratio alcanzaba los 3,2 alumnos por ordenador.

Si se consideran sólo los ordenadores destinados preferentemente a la docencia con alumnos (los utilizados para las clases o para que los alumnos practiquen) se tienen unos valores medios de 6,2 ordenadores por unidad/grupo, siendo de 6,7 en los centros públicos y de 4,9 en los centros privados.

Y los ordenados destinados preferentemente a las tareas propias del profesorado (para preparar clases o el seguimiento de los chicos) dan un valor medio de 2,1 profesores por ordenador; 1,9 en los centros públicos y 2,6 en los centros privados.

Más en municipios pequeños

Se da la circunstancia de que la relación del número medio de alumnos por ordenador es favorable a los centros ubicados en municipios pequeños, aunque el dato podría obedecer a que es menor la ratio de alumnos por unidad en dichos colegios.

Por comunidades, la ratio de alumnos por ordenador presenta diferencias, desde las que tienen valores inferiores a dos estudiantes a otras que superan los cinco.

Madrid y Murcia, con una media de 5,9 estudiantes por ordenador encabezan la lista, seguidas por Comunidad Valenciana (5,5) y Navarra (4,8).

El 80,3 % de los centros educativos tienen habilitada conexión wifi

Por el contrario, País Vasco (1,7), Extremadura (1,8) y Baleares y Andalucía (ambas con 1,9) son las regiones con menos estudiantes por cada ordenador.

En cuanto al tipo de ordenadores, los de sobremesa siguen siendo mayoría (54,1 %) pero los portátiles representan el 44,3 %.

Las tabletas PC todavía tienen un peso reducido en los centros (1,6 %) y sólo tienen un peso destacado en Aragón, con un 21 %.

El estudio también revela que aproximadamente la mitad de los ordenadores están ubicados en las aulas habituales de clase, 50,8 % (50,4 % en el curso anterior); en aulas de informática un 25,9 %; un 4,9 % en las dependencias de administración y gestión del centro; y el 18,4 % restante en otras dependencias.

Las conexiones inalámbricas están muy generalizadas en los centros educativos, de forma que el 80,3 % tienen habilitada conexión wifi, siendo del 79,3 % en centros públicos y del 83,4 % en privados.

No todos opinan que es mejor un ordenador por alumno

A pesar de que, en general, se puede pensar que es mejor que cada alumno cuente con un ordenador para él solo, algunos estudios demuestran lo contrario.

Es el caso del informe "Evaluación del Programa Escuela 2.0 a partir de los resultados en Matemáticas de PISA 2012", que concluye que "no parece que la extraordinaria inversión" en equipamiento informático llevada a cabo en los centros educativos en el periodo de estudio (2009-2012) "haya revertido en un mejor rendimiento académico".

Ejerce un efecto negativo sobre la nota en Matemáticas para todos los alumnos

Este estudio, firmado por Sergi Jiménez-Martín (Universidad Pompeu Fabra de Barcelona) y Cristina Vilaplana (Universidad de Murcia) en centros públicos que participaron en la Evaluación Internacional de Estudiantes PISA 2009 y 2012, dice que el número de ordenadores por alumno en 2012 "ejerce un efecto significativo y negativo sobre la nota en Matemáticas para todos los alumnos".

Además, si el alumno dispone de un ordenador o tableta para su uso individual en clase se obtiene un segundo efecto negativo en alumnos repetidores.

Aunque en principio habría que esperar, según los autores, que la digitalización sirviera para que los alumnos desarrollaran nuevas competencias, los resultados de la evaluación en Matemáticas mediante procedimientos informáticos revelan que la participación en Escuela 2.0 (proyecto de integración de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación en los centros) "no ha logrado aumentar" la puntuación en dicha materia.