Los rebeldes prorrusos de la autoproclamada "república popular de Donetsk" están dispuestos a aceptar una tregua con las fuerzas de Kiev para que se investigue el accidente del avión malasio supuestamente derribado por un misil.

Así lo señaló este viernes, según medios rusos, el viceprimer ministro de la formación separatista, Andrei Purguín, quien dijo que tendrán lugar nuevas consultas del llamado Grupo de Contacto, integrado además por representantes de Rusia, Ucrania y la OSCE, para que se declare este alto el fuego. "Estamos negociando sobre una tregua humanitaria de 2-4 días para investigar las causas del accidente del Boeing 777 en el cielo de Donetsk", dijo.

Incluso estamos listos para dejar pasar a los investigadores ucranianos Purguín adelantó que los insurgentes están además dispuestos a garantizar el libre acceso para expertos al lugar de la caída del avión. "Incluso estamos listos para dejar pasar (a la zona) a los investigadores ucranianos", agregó.

El líder separatista explicó que el avión se desintegró en el aire y que "los fragmentos del Boeing y los cuerpos están diseminados por un área de 12 kilómetros". Además, "el lugar del accidente está cercado por 600 personas (de los prorrusos), se les ordenó vigilar los fragmentos y los restos", aseveró. Purguín negó que los separatistas se hayan apoderado de sistemas de defensa antiaérea 'Buk', capaces de derribar aviones, una información que apareció en algunos medios ucranianos.

La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) informó de que un grupo de sus especialistas ya está en el lugar del siniestro del avión de Malaysian Airlines y que los rebeldes han garantizado la seguridad de los observadores y de los investigadores internacionales que van a examinar las causas.

"En vista del terrible accidente del avión malasio en la región de Donetsk, y con el objetivo de acordar una serie de medidas prácticas urgentes, el Grupo mantuvo una videoconferencia con representantes de los grupos separatistas en Donetsk", señaló la OSCE en un comunicado colgado este viernes en su web.

Incluso la organización Interpol ofreció este viernes su "asistencia total" para investigar el siniestro. "Interpol ha ofrecido su asistencia total a todos los países miembros relevantes para ayudar a repatriar los restos con dignidad a sus países de origen", declaró en un comunicado el secretario general de esa organización, Ronald K. Noble.

El servicio nacional ucraniano de Situaciones de Emergencia informó de que en el lugar donde están los restos del avión ya se han encontrado los cuerpos de 121 de los ocupantes que viajaban en el aparato. La aerolínea ha señalado que en el avión iban 298 personas, 283 pasajeros y 15 tripulantes.

Estados Unidos había pedido un alto el fuego "inmediato" en Ucrania para asegurar el acceso "seguro" Estados Unidos había pedido un alto el fuego "inmediato" en Ucrania para asegurar el acceso "seguro" al lugar en el este del país donde este jueves fue derribado el avión y facilitar así la recuperación de los restos mortales. "Instamos a todas las partes implicadas, Rusia, los separatistas prorrusos y Ucrania, a respaldar un alto el fuego inmediato", afirmó en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest. El portavoz oficial subrayó que el cese de las hostilidades permitirá asegurar el acceso "seguro y sin restricciones" de los investigadores internacionales al lugar del siniestro "con el fin de facilitar", dijo, "la recuperación de los restos".

En línea con lo señalado por el presidente estadounidense, Barack Obama, calificó de "crítica" la puesta en marcha "tan pronto como sea posible" de una investigación internacional "completa, creíble y sin impedimentos" sobre lo sucedido.

Mientras, el presidente ruso, Vladímir Putin, dijo este viernes que la catástrofe del avión malasio requiere una investigación "escrupulosa y objetiva". Según el Kremlin, el presidente señaló que el suceso demuestra la necesidad de que se llegue cuanto antes a un arreglo pacífico del conflicto en el este de Ucrania. "El jefe del estado ruso subrayó que la tragedia ocurrida demuestra una vez más la necesidad de que se llegue cuanto antes a un arreglo pacífico de la grave crisis en Ucrania, y subrayó que se requiere una investigación exhaustiva y objetiva sobre las circunstancias de la catástrofe", señaló un comunicado del Kremlin.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió este viernes en una sesión de urgencia para tratar la situación en Ucrania y ha pedido que se realice cuanto antes una investigación internacional sobre lo ocurrido.

El avión transportaba a 154 holandeses, 43 malasios -incluidos 15 tripulantes y 2 bebés- 27 australianos, 12 indonesios -incluido un bebé-, 9 británicos, 4 alemanes, 4 belgas, 3 filipinos, 1 canadiense y otras 41 personas que no han sido identificadas, informó la aerolínea.

Críticas desde Kiev

Desde Kiev, el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, dijo que el supuesto derribo del avión es un presunto crimen internacional por el que sus responsables deben ser juzgados ante el Tribunal de La Haya, y acusó a Rusia de estar detrás. "Los rusos han ido demasiado lejos. Es un crimen internacional por el que sus responsables deben ser juzgados ante el Tribunal de La Haya", dijo Yatseniuk, según la prensa ucraniana.

Los rusos han ido demasiado lejos. Es un crimen internacional Agregó irónicamente que en las prisiones de La Haya "hay demasiado espacio y cabrán todos" los involucrados en ese crimen. "La tremenda tragedia ha cambiado nuestras vidas", afirmó el jefe del Gabinete ucraniano, quien en nombre del pueblo ucraniano y del Gobierno expresó sus condolencias a los familiares de los fallecidos.

Aseguró que las autoridades ucranianas hacen todo lo posible para encontrar a los culpables "independientemente de dónde se escondan y lo intocables que parezcan". Además, Yatseniuk llamó a realizar una investigación internacional sobre las circunstancias del accidente. Denunció que los separatistas prorrusos impiden el acceso a los expertos al lugar de la caída del avión: "De momento, esos bandidos no dejan pasar a nuestras agencias nacionales de investigación de la catástrofe al lugar de la tragedia".

El Fiscal General de Ucrania, Vitali Yarema, confirmó este viernes que los separatistas prorrusos no se han apoderado de sus sistemas de defensa antiaérea 'Buk' que supuestamente podrían haber sido utilizados para derribar el avión malasio. "Después de que el avión fuera derribado, los militares le informaron al presidente (ucraniano, Petró Poroshenko) de que los terroristas no disponen de nuestros sistemas 'Buk' y 'S300'. No se han apoderado de esas armas", aseguró Yarema.

Un derribo con misil

El Boeing-777 de Malaysian Airlines se estrelló en la región oriental de Donetsk, escenario de combates entre las fuerzas gubernamentales de Ucrania y los rebeldes prorrusos, quienes nada más producirse se acusaron mutuamente de ser responsables del derribo del aparato.

Los servicios de inteligencia de EE UU consideran que el avión recibió el impacto de un misil tierra-aire, pero no han podido confirmar aún el origen del proyectil que derribó la aeronave, según fuentes de los servicios de inteligencia citadas por la cadena CNN y el diario The Washington Post. "No fue un accidente, (el avión) estalló en el cielo", dijo por su parte el vicepresidente de EE UU, Joe Biden, durante un discurso en Detroit (Michigan).

La aerolínea Malayisia Airlines dijo que el avión había superado todas las inspecciones de mantenimiento y que estaba en buen estado tras 17 años de servicio. El B-777 pasó con éxito la última revisión el 11 de julio en el hangar que la compañía tiene en el aeropuerto de Kuala Lumpur y la próxima inspección debía realizarla el 27 de agosto, indicó la compañía en su último comunicado. Todos los sistemas de comunicación del avión funcionaban correctamente antes del siniestro, añadió la aerolínea, que indicó que el aparato fue fabricado en julio de 1997.