Proclamación de Felipe VI
Furgones de la Policía Nacional junto al Palacio Real, dentro del despliegue policial preparado de cara a la proclamación de Felipe VI. JORGE PARÍS

El Gobierno ha afirmado este viernes que no dispone de información suficiente para dar la cifra total de lo que costó a las arcas públicas la proclamación de Felipe VI, pero ha señalado que los gastos de seguridad fueron inferiores a los de otros eventos sin esa "trascendencia histórica", como algunos encuentros deportivos, huelgas o manifestaciones.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha reconocido que no sabe a cuánto ascendió el coste porque no dispone de "información suficiente", ya que es una suma de gastos del Ejecutivo, el Congreso de los Diputados, el Senado y la Casa Real.

Todo el mundo entendió las medidas que se tomaron en el dispositivo de seguridad (Fernández Díaz) Por su parte, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que ha recordado que su departamento coordinó el dispositivo de seguridad desde el día de la abdicación de don Juan Carlos, el 1 de junio, hasta la proclamación de Felipe VI como Rey el día 19, ha estimado que el mayor coste de los actos fue precisamente el relativo a la seguridad.

Tras subrayar el carácter extraordinario que tiene un hecho como el relevo en la Jefatura del Estado, que se produjo "por primera vez en 39 años", ha asegurado que el coste en seguridad "no fue superior al de eventos que no tienen esa trascendencia histórica, ni muchísimo menos".

Entre esos eventos, Fernández Díaz ha mencionado "eventos deportivos de especial riesgo", como algunos partidos de fútbol, Mundiales o Juegos Olímpicos, pero también "huelgas generales o manifestaciones de elevado riesgo".

"Estabilidad institucional y normalidad democrática"

Además, ha indicado que "cualquier coste sería infinitamente inferior al que hubiera significado el que se hubiera producido un atentado", algo que no hubo que lamentar porque, según ha destacado, "todo el proceso se desarrolló "desde la absoluta estabilidad institucional, normalidad democrática y pacífica convivencia".

Las medidas que se tomaron como parte del dispositivo coordinado por Interior "todo el mundo ha entendido", ha afirmado el ministro, que ha celebrado que "la seguridad no fuera noticia" durante esos días, "ni por sobreactuación" de los agentes "ni porque se produjeran problemas derivados de que no hubiera un adecuado dispositivo de seguridad".