El Gobierno espera un gesto de la banda terrorista. Hoy hace un año una encapuchada, Ainhoa Ozaeta, nuera del líder etarra Josu Ternera, abría una puerta a la esperanza al anunciar en nombre de ETA un alto el fuego permanente.

Estos 365 días han dado para mucho. La tregua sólo duró nueve meses, ya que ETA la rompió el 30 de diciembre con un atentado en el aeropuerto de Barajas en el que murieron dos ecuatorianos. El bombazo provocó lo que hoy parece una fractura insalvable entre PP y PSOE, y, por ende, entre la sociedad española; fractura que se agrandó aún más tras la decisión del Gobierno de concederle el segundo grado al etarra De Juana Chaos.

La política antiterrorista ha dado este año mucho juego al PP, que en cinco ocasiones ha salido a la calle en contra del Gobierno. Éste, por su parte, no pierde la esperanza y, como ya publicó 20 minutos el 13 de marzo, espera un gesto inminente de ETA, que se podría concretar hoy o en próximas fechas, como una entrega simbólica de armas.

De la esperanza al abismo Gobierno - PP

Las primeras respuestas del Gobierno y del PP al anuncio de alto el fuego de ETA presagiaron que la unidad no iba a ser fácil en la etapa que se abría, pero las dificultades que se barruntaban se quedaron cortas ante el abismo que les separa 365 días después en política antiterrorista.

Con los antecedentes de la banda, no fue la euforia el sentimiento que más se prodigó cuando el 22 de marzo del año pasado ETA anunciaba que dos días después comenzaría un alto el fuego permanente.

Pero fueron inevitables declaraciones de esperanza mezcladas con llamadas a la prudencia y la cautela como las que se sucedieron ese mismo día en los pasillos del Congreso, después de que José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy tuvieran un primer cruce de reflexiones ante el pleno de la Cámara sobre lo que podía suponer el anuncio de ETA.

El presidente del Gobierno garantizó entonces que pretendía contar con todas las fuerzas políticas ante un proceso que aventuraba "largo, duro y difícil" -palabras que repetiría de forma insistente-, y se dirigió directamente al líder del PP para asegurarle que iba a tener la máxima información y colaboración.

"Tengo la máxima confianza en el señor Rajoy y en el PP para esta tarea común que tenemos por delante", dijo Zapatero en una jornada en la que el presidente del Partido Popular advertía ya de que el alto el fuego era sólo "una pausa" y subrayaba que lo importante era la disolución de la banda terrorista.

No obstante, recalcó que su partido estaba dispuesto a colaborar con el Gobierno para derrotar a ETA en el marco del Pacto Antiterrorista.

Seis días después, una reunión entre ambos en el Palacio de la Moncloa sirvió para albergar ciertas esperanzas de unidad, ya que constataron que se había dado un paso para recuperar la confianza después de que Zapatero garantizara información sobre el proceso de paz a Rajoy y éste expresase su apoyo al objetivo de acabar con ETA, pero sin pagar ningún precio político.

Zapatero recibió el respaldo del resto de partidos para llevar adelante un proceso que tuvo su primer punto de inflexión cuando, justo al mes del anuncio de ETA, fue incendiado el comercio de un concejal de UPN en la localidad navarra de Barañáin.

A partir de entonces empezaron a resurgir las críticas más o menos latentes en el seno del PP, que no había apoyado en mayo de 2005 la moción del Congreso que abría la puerta a un diálogo con ETA si se daban las condiciones para ello, y cuyo presidente había llegado a acusar a Zapatero de "traicionar" a las víctimas del terrorismo al plantear una iniciativa de ese tipo.

Pero la ruptura llegó después de que el secretario general del PSE, Patxi López, avanzase su intención de mantener una reunión con los dirigentes de la ilegalizada Batasuna.

Rajoy advirtió entonces de que si esa entrevista llegaba a celebrarse, él quedaría liberado de apoyar al Ejecutivo.

De hecho, justo un mes antes de que Patxi López se reuniera con Arnaldo Otegi, el 6 de julio, y le pidiera que Batasuna diese los pasos necesarios para su legalización, Rajoy ya anunció que su partido rompía toda relación con el Gobierno.

Cronología desde el anuncio de la tregua