Conductor burgalés
Constantino García, en el Juzgado de Burgos tras concluir el juicio. Federico Vélez / EFE

El conductor absuelto tras un proceso que determinó que conducir a 260 kilómetros por hora no era delito reclamará una compensación por los 13 meses que estuvo sin carné de conducir.

El permiso le fue retirado de manera cautelar tras ser detectado circulando a más del doble del máximo permitido en autovía.

Ahora, el abogado de Constantino García pedirá reparación al Ministerio de Justicia por lo que él considera que constituyó "una condena anticipada" y una sanción "excepcional".

García, capataz de obra, necesita el coche a diario.

La sentencia mantiene como hechos probados que Constantino García Suárez circulaba a 260 kilómetros por hora cuando fue sorprendido por un radar e interceptado por la Guardia Civil a la altura del kilómetro 128, un tramo recto de la autovía autonómica A-231 (León-Burgos).

Según el texto legal, aunque ir a 260 kilómetros por hora constituye una conducta "manifiestamente temeraria, al infringir gravemente las normas de circulación", que crea "rechazo y reproche en la mayoría de la sociedad", no se puede considerar como un delito de conducción temeraria porque "no hubo ninguna circunstancia de peligro concreto", requisito necesario para aplicar el artículo 381 del Código Penal.