Rusia dice que "ya no influye" en los rebeldes y EE UU pide a Kiev que los encuentre y castigue

Militares ucranianos bloquean una carretera a 10 kilómetros de Slaviansk, bastión prorruso al este de Ucrania.
Militares ucranianos bloquean una carretera a 10 kilómetros de Slaviansk, bastión prorruso al este de Ucrania.
GTRES

Los enfrentamientos en el este y sur de Ucrania han provocado diferentes reacciones este sábado desde los Gobiernos de Kiev, Moscú y Washington. Mientras el Kremlin ha acusado a las autoridades ucranianas de "tener las manos manchadas de sangre" tras la muerte de 46 personas en el incendio en la ciudad ucraniana de Odessa (sur), Kiev se defiende diciendo que lo que ha ocurrido allí se debe a la "provocación extranjera".

EE UU, por su parte, ha tachado de "inadmisible" la escalada de violencia vivida en Odessa y ha instado al Gobierno ucraniano a que encuentre y castigue a los culpables.

Rusia: "Kiev tiene las manos ensangrentadas"

"Las autoridades de Kiev no sólo son directos responsables, sino que son cómplices directos de esas acciones criminales. Tienen las manos manchadas de sangre", afirmó Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, en alusión al incendio de la Casa de los Sindicatos de Odessa. El presidente ruso, "Vladimir Putin, siente una profunda indignación con las acciones de las autoridades de Kiev que no cabe interpretar de otra forma que como un crimen", dijo. El Kremlin subrayó que "Putin y Rusia seguirán una política encaminada a reducir la escalada de tensión" en el sureste del país vecino.

Al mismo tiempo, en relación a un posible envío de tropas a Ucrania en virtud del mandato que el Senado ruso le concedió a Putin antes de la anexión de Crimea, reconoció que la tragedia de Odessa "es absolutamente un nuevo elemento". "La gente nos llama para pedir ayuda. La aplastante mayoría pide la ayuda de Rusia. De todas estas llamadas informamos a Vladimir Putin", indicó.

Ahora, agregó, "entendemos qué justificadas y acertadas eran las acciones del presidente Putin, de Rusia y de la población de Crimea que expresó su voluntad de ingresar en Rusia". "Si entonces Putin no hubiera adoptado una postura firme (...), ahora el derramamiento de sangre y los crímenes podrían estar ocurriendo en Crimea", señaló.

En relación a los llamamientos occidentales para que Moscú ejerza su influencia con el fin de que los milicianos prorrusos depongan las armas, Peskov dijo que "desde ahora, Rusia ha perdido prácticamente su influencia sobre esa gente. Es imposible persuadirles para que se desarmen y abandonen la resistencia en medio de amenazas directas a sus vidas".

Por otro lado, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, pidió al secretario de Estado de EE UU, John Kerry, que obligue a Ucrania a suspender las acciones militares y a retirar las tropas del este rusohablante del país. "La operación de castigo en el sureste de Ucrania sumirá al país en un conflicto mortal entre hermanos", dijo Lavrov en una conversación telefónica con Kerry, informan las agencias rusas.

Lavrov, quien acusó a Kiev de "declarar la guerra a su propio pueblo", subrayó que el cese de la operación antiterrorista lanzada por Kiev y el repliegue de las tropas debe ser "inmediato". Asimismo, instó a Kerry a conminar a Kiev a liberar a los participantes en las protestas prorrusas, en línea con la amnistía estipulada por los acuerdos de Ginebra.

Al respecto, destacó la importancia de aprovechar al máximo el potencial mediador de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) para garantizar el cumplimiento de esos acuerdos, lograr reducir la tensión y abrir un diálogo nacional en Ucrania, en particular sobre reforma constitucional. "Aún hay posibilidades, con la condición de que haya presencia en este proceso de representantes de todas las regiones y de que se ate en corto a los terroristas del (grupo ultranacionalista) Sector de Derechas que organizaron un sangrienta carnicería en Odessa", indicó Lavrov.

Ucrania: "Es una provocación extranjera"

Mientras Rusia arremete contra Kiev por los muertos en Odessa, el Gobierno de Ucrania denunció una provocación por parte de antiguos miembros del Gobierno exiliados en la vecina Rusia. El presidente interino de Ucrania, Alexander Turchinov dijo en un comunicado que el suceso en esta ciudad del sur del país "ocurrió debido a una provocación extranjera", indicó Turchinov. "Los culpables de la organización y provocación de esos acontecimientos serán castigados", añadió en la nota.

Kerry pide más pasos a Kiev

Estados Unidos, por su parte, tachó de "inadmisible" el brote de violencia vivida en Odessa e instó a Kiev a encontrar y castigar a los culpables. El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, celebró la liberación en Ucrania de los observadores militares de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), pero dijo que eran necesarios más pasos para frenar la escalada de la crisis.

Kerry dijo que había hablado con el ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, y que ambos abordarían con el presidente suizo vías para que la OSCE pueda "desempeñar un papel mayor para propiciar que se frene la escalada". "Ambos avanzaremos en ideas sobre la forma de hacerlo, sin ninguna promesa de qué podría conseguirse. Al final, reafirmamos nuestro apoyo a la OSCE", dijo Kerry a los periodistas sin dar detalles tras aterrizar en la República Democrática del Congo.

Piden investigar los muertos de Odessa

Por otro lado, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, pidió a las partes "contención", tras las acciones que el viernes costaron la vida a medio centenar de personas en la localidad ucraniana de Odessa, y a llevar a cabo una investigación independiente de los hechos.

"Las circunstancias que llevaron a la trágica pérdida de vidas humanas debe ahora ser objeto de una investigación independiente y sus responsables puestos en manos de la justicia", indicó Ashton en un comunicado. Instó a todas las partes a ejercer "la máxima contención" y a "abstenerse de explotar la tragedia para alimentar más el odio, la división y la violencia sin sentido".

También el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reclamó una investigación rápida sobre la muerte de decenas de personas en la ciudad ucraniana de Odessa y reiteró sus llamamientos al diálogo para resolver el conflicto en el país. "El secretario general está profundamente triste por la trágica pérdida de vidas en los choques violentos en la ciudad de Odessa", señaló su portavoz a través de un comunicado, en el que trasladó sus condolencias a las familias de los fallecidos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento