La oculina patagónica, una especie de coral americana, llegó hace unos años hasta el puerto de Alicante, probablemente en el casco de un barco o en sus aguas de lastre.
El coral ha logrado colonizar ya un 95% de las paredes del puerto y no deja que otros seres crezcan encima, lo que trastorna el ecosistema. Además, se ha extendido ya hasta Tabarca.

Este animal y otras especies se reproducen por todo el litoral gracias al aumento de la temperatura del agua, explica Alfonso Ramos, catedrático de Zoología de la UA.
Se trata de seres que «no son peligrosos para el ecosistema, pues tarde o temprano las especies autóctonas sabrán cómo hacerles frente, al contrario que con una especie de alga muy dañina que, de momento, no ha llegado a nuestras costas», asegura Ramos.