El expresidente del Gobierno Adolfo Suárez ha fallecido a las 15.03 horas de este domingo a los 81 años de edad en la clínica Cemtro de Madrid, tras una larga enfermedad neurológica agravada en los últimos días, según ha anunciado un portavoz de la familia.

"Por expreso deseo de la familia, vengo a comunicaros que Adolfo Suárez ha muerto. Muchas gracias por todo vuestro cariño", anunció Fermín Urbiola, portavoz de la familia, a las 15.14 horas de este domingo, apenas once minutos después del deceso.

Urbiola, visiblemente afectado y nervioso, se ha visto obligado a repetir el mensaje en dos ocasiones, en primer lugar, frente a las cámaras de televisión y, en segundo lugar, a las puertas de la clínica.

Ha sido tal la confusión y nerviosismo entre los periodistas que Urbiola ha tenido que repetir el mensaje

La primera vez el portavoz de la familia ha salido de la clínica a las 15.12 horas y ha cruzado la calle dirigiéndose a la acera de enfrente, donde están congregadas las cámaras de televisión para anunciar el fallecimiento del expresidente del Gobierno.

Ha sido tal la confusión y el nerviosismo entre los periodistas y el propio portavoz que Urbiola ha tenido que repetir el mensaje en la puerta de la clínica.

"La vida es una sucesión de acontecimientos", comenzó el doctor Pedro Guillén, máximo responsable de la Clínica Cemtro. "Hemos puesto todo lo que tenemos para que a don Adolfo no le faltara de nada, fue una ilusión enorme". Agradeció a la familia del expresidente y a la prensa su colaboración.

Por su parte, la doctora Isabel de la Azuela, visiblemente emocionada, explicó que no aplicaron medidas extraordinarias y que se aplicó un tratamiento conservador. "Ha estado sereno y rodeado de su familia", explicó la jefe de Medicina Interna de Cemtro.

La familia de Suárez velará el domingo en la clínica al expresidente y el lunes por la mañana será trasladado al Congreso de los Diputados, donde se instalará una capilla ardiente a partir de las 10.00 de la mañana y que estará abierta 24 horas ininterrumpidas.

El expresidente será enterrado en la Catedral de Ávila, hasta donde se llevarán los restos de su mujer. El 31 de marzo se celebrará en la Catedral de la Almudena una misa funeral de Estado.

Un fin de semana de espera

Suárez, ingresado desde el pasado lunes, sufrió ayer un empeoramiento neurológico progresivo, después de que el viernes su hijo Adolfo Suárez Illana anunciara que el "desenlace" era "inminente".

Suárez (Cebreros, 1932), primer presidente democrático tras el final del franquismo, ha estado rodeado hasta el último instante de familiares y amigos.

Su hijo, Adolfo Suárez Illana, compareció el pasado viernes en rueda de prensa para comunicar que la muerte de su padre era "inminente". Tras este anuncio, las reacciones políticas llegaron en cascada. El presidente Mariano Rajoy, el líder de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba o los reyes confesaron su tristeza por la noticia, alabaron su dimensión pública y humana y se mostraron esperanzados en una recuperación que finalmente no se ha producido.

Adolfo Suárez es el segundo presidente del Gobierno de la España democrática surgida de la Transición que ha fallecido, tras la muerte de Leopoldo Calvo-Sotelo en mayo de 2008. De este modo, Suárez se suma al grupo cada vez más nutrido de personalidades fallecidas que protagonizaron la Transición y garantizaron el regreso de la democracia a nuestro país.