Guille y Mafalda
Guille y Mafalda fueron abandonados durante dos meses en un piso madrileño. EL REFUGIO

La dueña de dos perros Guille y Mafalda ha sido condenada a la pena de treinta días de multa (conmutable por 360 euros) por abandonar a estos dos canes durante más de dos meses en su vivienda madrileña.

El Juicio se celebro el 6 de febrero en Madrid y, aunque la acusada no se presentó a declarar, fue condenada como autora de una falta de abandono de animales domésticos prevista y penada en el Arto. 631,2 del Código Penal.

Guille y Mafalda, dos cachorros abandonados

Guille es un Setter Irlandés macho de aproximadamente once meses de edad y de color fuego; Mafalda es una hembra de raza Pointer, de aproximadamente diez meses de edad, color marrón y blanco.

La denunciada estuvo por lo menos dos meses sin ir por el domicilio, que se oía ladrar a los perros y que los vecinos se quejaban de los malos olores

Según un comunicado de la asociación de defensa de los animales El Refugio, durante la declaración de los testigos, se pudieron escuchar las siguientes declaraciones: "la denunciada estuvo por lo menos dos meses sin ir por el domicilio, que se oía ladrar a los perros y que los vecinos se quejaban de los malos olores".

También declararon que "al principio los perros ladraban muchísimo, pero que pasado un tiempo dejaron de hacerlo y que tras observarlos a través de la terraza y ver el estado en el que se encontraban, optó por darles alimento con un palo de cuatro metros que compró en una ferretería".

La tenacidad del conserje salvó a los animales

Todo empezó, el pasado 29 de octubre, cuando gracias a la tenacidad de conserje y los vecinos del inmueble que llevaban meses denunciando los hechos, se pudieron sacar de esa vivienda a Guille y Mafalda.

Los vecinos se pusieron en contacto con El Refugio, que acudió al domicilio y avisó a la Policía Nacional, quien hizo todo lo que pudo para solucionar lo antes posible la situación de abandono de estos animales.

Cuando entraron en la vivienda encontraron a los dos perros viviendo en un piso destrozado y repleto de heces y orines, el hedor era insoportable.

La sentencia dictada por la Jueza es la primera condena por abandono que consigue la organización proteccionista y la primera que se hace pública.

"Esta condena es un paso adelante en la protección animal.La sentencia nos sirve para continuar trabajando y lo mejor de todo es que Guille y Mafalda están ya felizmente adoptados", manifestó Nacho Paunero, presidente de El Refugio.

Tanto Mafalda como Guille han sido adoptados.