El Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño ha criticado este miércoles al Vaticano por no haber reconocido nunca "la amplitud de los crímenes" de abuso sexual contra niños por parte de sacerdotes, ni haber tomado medidas para poner fin a ellos.

Este comité ha pedido al Vaticano que "retire inmediatamente" a todos los miembros del clero de los que se sabe o se tiene sospecha de que han cometido abusos sexuales contra menores y que los entregue a las autoridades civiles.

Se ha reportado que decenas de responsables de abusos sexuales siguen en contacto con niñosIgualmente, señala que la comisión específica creada el pasado mes de diciembre por el Papa Francisco para este asunto debería investigar todos los casos de abuso sexual infantil así como la conducta de la jerarquía católica ante estos hechos.

El Vaticano tampoco tomó "las medidas necesarias" para proteger a los menores, según el informe sobre el cumplimiento de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño por parte de la Santa Sede.

El órgano de la ONU denuncia también al Vaticano por la transferencia "de una parroquia a otra, o a otros países, de abusadores de niños bien conocidos, en un intento por encubrir sus crímenes", una práctica que ha sido "documentada por varias comisiones nacionales de investigación".

Según los expertos del Comité, "la movilidad de los responsables, que ha permitido a muchos sacerdotes mantenerse en contacto con niños y continuar abusando de ellos, sigue poniendo a niños en alto riesgo de abuso sexual en muchos países".

"Se ha reportado que decenas de responsables de abusos sexuales siguen en contacto con niños", insiste el informe, presentado casi dos semanas después de la comparecencia de altos representantes del Vaticano ante el Comité, como parte de un procedimiento al que se someten periódicamente los Estados que han ratificado la referida convención.

En su documento final sobre el Vaticano, el Comité se refiere a "decenas de miles de casos" de abusos sexuales contra niños por parte de miembros de las iglesias católicas que operan bajo la autoridad de la Santa Sede.

En algunos casos, las autoridades de la Iglesia han rechazado cooperar con las autoridades judicialesPreguntada acerca de cuántos casos se estaría hablando, la presidenta del Comité, Kirsten Sandberg, dijo que la información utilizada "proviene de numerosas fuentes, pero nadie ha puesto todos (los datos) juntos para tener una cifra concreta".

Otro aspecto que critica el Comité en sus conclusiones tiene que ver con que denunciar los casos descubiertos a las autoridades competentes "nunca ha sido obligatorio" y en ciertas circunstancias incluso se ha rechazado.

"En muchos casos, las autoridades de la Iglesia, incluido en la más alta jerarquía del Vaticano, se han mostrado reacias y, en algunos casos, han rechazado cooperar con las autoridades judiciales y comisiones de investigación", detalla.

Al respecto, Sandberg dijo que la delegación enviada por el Vaticano para la evaluación realizada en el Comité no ofreció datos sobre el número de casos en los cuales cooperó con las autoridades nacionales, a pesar de que debían contar con ellos.

Un intento de "interferir en las enseñanzas de la iglesia"

En su réplica, el Vaticano ha afirmado que estudiará minuciosamente las críticas publicadas en el informe, pero ha denunciado que "en algunos puntos" hay un "intento de interferir en las enseñanzas de la Iglesia".

Un comunicado de la oficina de prensa de la Santa Sede dice que "toma nota" del informe y que será "sometido a un minucioso estudio y examen en el pleno respeto de la Convención en los diferentes ámbitos presentados por el Comité, según el derecho y la práctica internacional, y teniendo en cuenta el debate público que se mantuvo el 16 de enero (en la sede de la ONU en Ginebra)".

Añade que la Santa Sede "lamenta ver en algunos puntos" del informe "un intento de interferir en las enseñanzas de la Iglesia católica sobre la dignidad de las personas y en el ejercicio de la libertad religiosa".

El informe no tuvo en cuenta a la Santa Sede

Por otra parte, el observador vaticano en Naciones Unidas, Silvano Maria Tomasi, aseguró este miércoles que el informe no ha tenido en consideración las explicaciones de la Santa Sede y que parece "como si estuviera ya preparado con antelación".

Tomasi hizo estas afirmaciones en declaraciones a la Radio Vaticana, a la que, además, afirmó que las críticas del organismo internacional han causado "sorpresa" en el Vaticano.

"La primera reacción es de sorpresa porque el aspecto negativo del documento que han realizado parece como si ya estuviera preparado antes del encuentro entre el comité y la delegación de la Santa Sede", explicó Tomasi, quien cree que el Vaticano ha ofrecido respuestas "detalladas y precisas" sobre la gestión de casos de abusos a menores que no han sido recogidas en el informe.

400 curas destituidos

Según informó a mediados de enero la agencia AP, durante el papado de Benedicto XVI se han apartado a casi 400 sacerdotes por casos de pederastia. Se trata de estadísticas de 2011-2012 que muestran un aumento sobre los 170 apartados en el periodo entre 2008 y 2009.

El papa Francisco hizo una reforma del código penal y ya en 2010 Benedicto XVI amplió el tiempo para denunciar abusos

En el último año han salido a la luz varios casos. En 2013, por ejemplo, se dio a conocer el mayor escándalo en Estados Unidos en el que había implicado un español. José I. Ugarte, un sacerdote que abusó de niños en EE UU, figura entre los documentos que la archidiócesis de Los Ángeles publicaron, y en el que aparecen los nombres de más de 100 curas que abusaron sexualmente de menores de edad en su Iglesia local durante la década de 1980.

En Australia, una quincena de miembros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios de la Iglesia católica fueron declarados sospechosos de pederastia en una investigación parlamentaria por casos denunciados entre 1940 y 1980. Mientras el caso del arzobispo Josef Wesoloski fue uno de los últimos en los que el Vaticano tuvo que mediar, destituyendo al nuncio apostólico en República Dominicana por las acusaciones de pederastia.

Los últimos escándalos llevaron al papa Francisco a aprobar una reforma del código penal de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano que contempla, entre otras cosas, la introducción del delito de tortura y una amplia y mayor definición de los delitos contra menores, entre ellos la pornografía infantil y el abuso de menores. Ya el 15 de julio de 2010, Benedicto XVI dio una vuelta de tuerca en su lucha contra la pederastia y aprobó una reforma que introducía la ampliación de 10 a 20 años del tiempo para denunciar los abusos y la inclusión del delito de posesión de pornografía infantil.

Las víctimas de curas pederastas denunciaron que doce cardenales no podían ser papales por no afrontar con suficiente rigor este tipo de casos y rechazar reunirse con las víctimas. La Red de Supervivientes de Personas que sufrieron Abusos por Sacerdotes (SNAP) no incluyó en este listado a otros cardenales asociados con escándalos de abusos sociales como Roger Mahony, Conell (Irlanda), Brady (Irlanda), O'Brien (Escocia) o Sodano porque no estaban considerados entre los que tenían posibilidades para ser pontífice.