Los extrabajadores del Mesón Casas Colgadas de Cuenca, que han sido despedidos, han escrito una carta al alcalde de la ciudad, Juan Ávila, pidiéndole que rectifique las condiciones de la adjudicación de la explotación del local, que fue otorgada al hostelero con estrella Michelín Manuel de la Osa.

En su escrito, los extrabajadores, que han asegurado que toda su vida profesional ha sido "tirada por la borda", han pedido a Ávila que rectifique una decisión que tachan de "vergonzosa" y que dicen que "no la comparte nadie", según ha informado el sindicato CCOO en nota de prensa.

Asimismo, aseguran considerarse aún trabajadores del restaurante, puesto que se sienten "parte de este Mesón que durante tantos años han defendido como si fuese su propia casa, aún con las dificultades económicas que han sufrido en los últimos meses de trabajo".

"Somos las principales víctimas, junto con el turismo de Cuenca, de la mala gestión suya y de su equipo de Gobierno, y todavía estamos esperando una explicación convincente del por qué de esta situación", han indicado los extrabajadores.

En este sentido, han afirmado que en "ninguno de los plenos se ha querido explicar claramente por qué no se incluyó la subrogación de los trabajadores en el pliego de condiciones para la adjudicación de la gestión del Mesón; ni por qué sigue cerrado, sin fecha ni a corto ni a largo plazo para empezar las obras exigidas en el mencionado pliego de condiciones".

Por ello, han declarado sentirse "engañados e indignados ante esta situación" y han anunciado que seguirán "manifestándose y luchando" por sus contratos de trabajo.

Cambio en la concesión

El pasado mes de septiembre, el Ayuntamiento de Cuenca sacó a concurso la explotación del Mesón Casas Colgadas, de propiedad municipal y, por primera vez, se incluyó como requisito para optar a la concesión contar con al menos una estrella Michelín, requisito que en la provincia sólo cumple el propietario del restaurante Las Rejas de Las Pedroñeras, Manuel de la Osa.

Además, según explica CCOO, el Ayuntamiento omitió incluir la obligación para la empresa que resultara adjudicataria de subrogarse los contratos de los trabajadores que venían prestando sus servicios en el mencionado mesón, algunos de ellos durante los últimos treinta años.

Como resultado, Manuel de la Osa obtuvo la concesión de la explotación del Mesón Casas Colgadas; pero prescindió de toda la plantilla, "que lleva desde entonces en el paro y sin seguridad social".

Por ello, CCOO demandó ante el Juzgado de lo Social al restaurador Manuel de la Osa, al Ayuntamiento conquense, a la anterior adjudicataria de su explotación hostelera, y a la administradora concursal de esta última empresa, "que hace meses entró en concurso de acreedores y acumula varias nóminas impagadas a sus trabajadores".

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