La concertina de la valla
Varios operarios colocan concertinas a lo largo del perímetro fronterizo de Melilla. F.G. GUERRERO / EFE

La comisaria de Interior europea, Cecilia Malmström, ha cuestionado este jueves la eficacia de las cuchillas colocadas en la valla de Melilla para frenar la entrada de inmigrantes irregulares, pero no su legalidad. Lo ha hecho tras mantener una conversación con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

"Los Estados miembros tienen derecho a proteger sus fronteras y en ningún momento he planteado que esto [las cuchillas] sea incompatible con la legislación europea", ha dicho Malmström en rueda de prensa al ser preguntada por si le habían convencido los argumentos de Fernández Díaz para justificar las concertinas.

"Personalmente, no estoy convencida de su eficacia", se ha limitado a responder la comisaria de Interior. "Le he planteado cuestiones sobre esto, él me ha respondido y hemos tenido una discusión franca", ha agregado.

El ministro del Interior ha dejado claro que "las concertinas van a seguir instaladas en Melilla, como ya lo estaban en Ceuta". "Aquellas personas que consideran que las concertinas no son un elemento adecuado para controlar y vigilar nuestra frontera, en este caso en Melilla, lo que han de hacer es plantearnos una alternativa", ha reclamado.

Frente a la opinión de la comisaria de Interior, Fernández Díaz ha vuelto a defender que las cuchillas constituyen un método "que se ha demostrado claramente disuasorio en la experiencia", "pasivo" y "no agresivo".

"Como Estado no podemos renunciar a lo que es un derecho y una obligación, que es impedir la inmigración irregular a través de nuestras fronteras", ha resaltado el titular de Interior, que le ha entregado a Malmström un documento de tres páginas para justificar el uso de las cuchillas.