Madeleine McCann
Imagen de archivo de Madeleine McCann. AGENCIAS

Los padres de la niña británica Madeleine McCann, desaparecida en Praia de Luz (Portugal) en mayo de 2007, a los 3 años de edad, están "muy animados" por los nuevos datos surgidos relativos al caso, dijeron este domingo en un comunicado.

Kate y Gerry McCann serán entrevistados el 14 de octubre en el programa de televisión de la BBC Crimewatch, que, en colaboración con la Policía londinense −conocida como Scotland Yard−, emitirá un nuevo llamamiento de información sobre la pequeña.

Una niña de 3 años participará en una reconstrucción de los hechos, realizada de acuerdo con los últimos datos disponibles, que será emitida también en países como Alemania o Holanda.

"Tenemos mucha esperanza en que el próximo llamamiento de Crimewatch sirva para que puedan aportarse más pruebas que nos lleven un paso más cerca de hallar a Madeleine y de llevar ante la justicia a los responsables de su secuestro", afirman los padres.

Nuevas pistas

La Policía británica, que se hizo cargo del caso después de que fuera archivado por las autoridades portuguesas, han localizado las llamadas telefónicas que se efectuaron a la hora de la desaparición de la niña y esperan poder sacar nuevas pistas.

Scotland Yard ha entrevistado a 442 personas y tiene a un equipo de detectives portugueses colaborando con la investigación sobre el terreno.

Los agentes británicos han identificado a 41 personas "de interés", incluidas 15 de nacionalidad británica, según han indicado.

Creemos que hay gente que puede tener la clave de la desaparición de Madeleine sin saberlo "Creemos que tenemos la imagen más completa hasta la fecha de los hechos que rodearon su desaparición", ha declarado el inspector jefe Andy Redwood.

"Ahora estamos haciendo llamamientos concretos al público, creemos que hay gente que puede tener la clave de la desaparición de Madeleine sin saberlo", afirmó.

Madeleine McCann desapareció el 3 de mayo de 2007 del apartamento donde dormía con sus dos hermanos gemelos pequeños mientras sus padres cenaban con unos amigos en un restaurante cercano.

Kate y Gerry McCann, a quienes la Policía lusa consideró en un momento dado como sospechosos, se han querellado por libelo contra el exjefe policial Gonçalo Amaral portugués por el contenido de su libro La verdad de la mentira.