Susanna Griso y Ana Rosa Quintana
Las presentadoras Susanna Griso y Ana Rosa Quintana. ARCHIVO

La lucha por la audiencia de las mañanas ha llegado a su máxima ebullición. En este momento, los dos magacines rivales, Espejo Público (Antena 3) y El programa de Ana Rosa (Telecinco) están más igualados que nunca.

Esta paridad podría deberse al periodista especializado en sucesos, Nacho Abad, que inició su andadura con Ana Rosa Quintana hace más de diez años y que para esta nueva temporada ha fichado por Susanna Griso.

Lejos queda Mariló Montero y su magacín de la televisión pública, 'La mañana de La 1', que no ha pasado del 7,9% Con la novedad de Nacho Abad en sus filas, Espejo Público tuvo un excelente arranque el pasado 2 de septiembre, iniciando el nuevo curso con 15,6% de cuota de pantalla y 449.000 espectadores, frente al 11,8% que registró El programa de Ana Rosa y 350.000 televidentes.

Desde entonces y hasta el jueves 12 de septiembre, ambos magacines se han estado intercalando en la primera posición del ranking matinal: Susanna ha resultado vencedora en cuota de pantalla en otras tres jornadas (cuatro, incluyendo el día del estreno) y Ana Rosa en las otras cinco restantes.

Lejos queda Mariló Montero y su magacín de la televisión pública, La mañana de La 1, que ha dejado de ser un rival a tener en cuenta para sus oponentes. Desde que estrenara temporada, no ha pasado del 7,9% de audiencia.

Ana Rosa, reina invicta

En la anterior temporada (del 3 de septiembre de 2012 al 28 de junio de 2013) Las mañanas de Ana Rosa, un espacio que comenzó su andadura en 2005, revalidó un año más su liderazgo en audiencia con una media del 18% de share y 531.000 espectadores.

Telecinco se impuso así al 17,1% del magacín de Antena 3 y sus 496.000 de telespectadores.

Espejo Público, un programa que nació en 1996 como espacio de reportajes semanal y que se convirtió en magacín diario con Susanna Griso en 2006, consiguió no obstante crecer en audiencia respecto a la temporada anterior (2011-2012), en la que registró un 15,4%, ganando también 61.000 nuevos televidentes.

Ana Rosa, por su parte, también creció respecto a la temporada anterior, en la que alcanzó un 16,8% de share.

La 'guerra del pinganillo'

Los dos espacios rivales aseguran llevar por bandera el rigor periodístico, la actualidad y el espíritu informativo de sus reportajes de investigación, si bien tanto el magacín de Ana Rosa como el de Susanna Griso han hecho de los sucesos su cebo principal para la audiencia.

Conseguir las primeras declaraciones de un personaje a pie de calle se llegó a convertir en una lucha encarnizada Tanto es así, que conseguir las primeras declaraciones de un personaje de actualidad a pie de calle —algo que han llegado a calificar de 'entrevista exclusiva'— se convirtió en una lucha encarnizada durante la pasada temporada.

Así ocurrió por ejemplo en octubre de 2012, cuando los reporteros de El programa de Ana Rosa y Espejo Público se 'pelearon' en directo por conseguir una declaración de la portavoz de la familia del pequeño Gabriel, un niño encontrado muerto en Vicálvaro.

La portavoz de la familia tenía intención de dar una rueda de prensa pero el reportero de Telecinco le colocó el pinganillo en la oreja y preguntó primero, ante los vanos intentos del periodista de Antena 3 por hacer sus preguntas. Ana Rosa entró en directo para hablar con la portavoz: "Tienes el retorno en el oído. Otros compañeros están preguntando, pero lo que tienes en el oído es el sonido de este plató. Sé que estás confundida, pero voy a pedir a los compañeros a ver si nos podemos centrar y luego le hacen la entrevista tranquilamente. La podemos hacer de uno a uno".

En ese mismo momento, en Antena 3, Susanna Griso decidía cortar la imagen. "No seremos nosotros los que atosiguemos a un entrevistado", dijo su colaborador Alfonso Egea.

La disputa se hizo aún más directa en junio de 2013, cuando de nuevo el reportero de Telecinco logró poner el pinganillo a la candidata a Reina del Carnaval de Tenerife que sufrió graves quemaduras, ante la impotencia del reportero de Antena 3.

"Es una situación ridícula, una falta de compañerismo», dijo Susanna en directo, ante una disputa Ambas cadenas habían anunciado en rótulo que tenían en exclusiva la "primera entrevista a Saida Prieto" pero en Espejo Público la joven solo respondía a las preguntas de Ana Rosa. "Lo de poner el pinganillo siempre dificulta las cosas», decía Griso en directo. Al poco, ya no disimulaba su enfado: "Estamos muchos medios, que esto es una rueda de prensa en directo y que es una falta de respeto ponerle un pinganillo a esta chica en directo, no tiene ningún sentido», se quejaba Griso en directo.

«Es una situación ridícula, una falta de compañerismo», siguió diciendo Susanna. Cuando su reportero logró poner su pinganillo, Griso renunció a su 'exclusiva': «Quítale el pinganillo, no queremos intervenir, que atienda a todo el mundo»

Más tarde, la presentadora de Antena 3 se desahogaba en Twitter: «Lamentablemente no es la primera vez que ocurre. Ni será la última, me temo».

Desde Telecinco explicaron que Saida y su madre habían decidido «atender en primera instancia» a su programa «debido a la estrecha relación que mantienen con Màxim Huerta, colaborador de Ana Rosa.

Borrón y cuenta nueva

En esta nueva andadura, Susanna Griso se ha mostrado dispuesta a pasar página. "Me he olvidado de la guerra del pinganillo. En un programa de tres horas hay mucho estrés y suceden imprevistos. No es una guerra entre Ana Rosa y yo", aclaró la periodista catalana en la presentación de la nueva temporada.

Susanna Griso afirma que no hay una guerra entre ella y Ana Rosa Respecto a la 'fuga' de Nacho Abad, Griso explicó que "el lugar natural de Nacho era 'Espejo público'. Su fichaje era inevitable".

Por su parte, el periodista dejó claro que no iba a "participar en ninguna guerra". "Mantengo una amistad muy fuerte con mis ex compañeros y con Ana Rosa. Mi amistad con ella no se ha visto truncada. Ana Rosa me ha deseado suerte", aseguró.

"Le he deseado que le vaya muy bien, pero a mí mejor", matizaba después Ana Rosa a Vanitatis.

Curiosamente, ambas presentadoras coincidieron en Amsterdam el fin de semana siguiente al estreno de sus programas, con motivo de la inauguración de un hotel. Según citó Vanitatis, antes de tomar el avión de vuelta a España en la tarde del domingo "se les vio charlar distendidamente".