Cumbre del G-20
El presidente de Rusia, Vladimir Putin (d, primera fila), pasa frente a su homólogo de EE.UU., Barack Obama (i); el primer ministro británico, David Cameron (i, detrás), y la canciller alemana, Angela Merkel. EFE/Kote Rodrigo

No estaba en la agenda oficial, pero el debate sobre la conveniencia de un ataque internacional contra el régimen de Siria se ha colado en la cumbre que el G-20 ha celebrado en San Petersburgo (Rusia). Lo hizo durante la cena del jueves, en la que muchos dirigentes pusieron sobre la mesa sus posiciones, y continuó este viernes varias reuniones y declaraciones públicas.

Uno de los mayores apoyos de Siria, el presidente ruso Vladímir Putin, ha hecho recuento. Según ha explicado, solo Francia, Canadá, Turquía, Arabia Saudí y el Reino Unido apoyan una intervención de Estados Unidos, aunque el mandatario ha destacado que el Parlamento británico mostró su rechazo "atendiendo a la voluntad del pueblo". De hecho, ha recordado que en los países que apoyan la acción militar a opinión pública está mayoritariamente en contra.

Según un comunicado de la Casa Blanca, los Gobiernos de Australia, Canadá, Francia, Italia, Japón, Corea del Sur, Arabia Saudí, España, Turquía, Reino Unido y EE.UU han pedido una "fuerte respuesta internacional". Entre los que rechazan de forma categórica la intervención, cita a su propio país y a "China, India, Indonesia (...), Argentina, Brasil, Sudáfrica e Italia". Las diferencias, por tanto, son patentes.

En la cumbre también han estado presentes representantes de la ONU, como el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y su representante especial para el conflicto sirio, Lajdar Brahimi. Este último ha advertido de que "Nadie puede utilizar la fuerza sin el beneplácito del Consejo de Seguridad". Esta es la postura oficial que algunos países han manifestado en el G-20:

ESTADOS UNIDOS

Barack Obama cree que hay que actuar y que "debe haber medidas serias" para castigar al Bachar al Asad. "Seguimos pensando que el régimen de Al Asad ha usado esas armas, y es una tragedia. También es una amenaza para los países vecinos y para todo Oriente Medio porque pueden caer en manos de grupos insurgentes", afirmó.

No obstante, no quiso contestar a la prensa sobre si ese ataque se produciría en el caso de que el Congreso de su país no diera el visto bueno. Obama ha insinuado que preguntar el Parlamento tenía como objetivo reforzar su postura y ha dejado la puerta abierta a que, si no es así, seguiría adelante con sus planes.

FRANCIA

El presidente de Francia, François Hollande, afirmó que decidirá sobre la participación de su país en un ataque contra Siria sólo tras la presentación del informe de los expertos de la ONU sobre el uso de armas químicas.
 
"Ahora, esperamos la decisión del Congreso y el Senado de EEUU. Después, el informe de la ONU. Como resultado de todo esto, tomaré una decisión", afirmó, añadiendo que si se mantiene el actual callejón sin salida en el Consejo de Seguridad, París asumirá sus obligaciones en reacción al uso de armas químicas en Siria.

Según Hollande "el conflicto en Siria no tiene solución militar. El arreglo debe ser político. Pero una solución militar puede acelerar la búsqueda de una solución política y esto hay que entenderlo". Junto a Hollande, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, es uno de los líderes más inclinados a actuar contra Al Asad.

REINO UNIDO

El primer ministro británico, David Cameron, no excluye acciones en Siria sin mandato del Consejo de Seguridad. "Será mejor con resolución, pero no se puede excluir acciones (en relación a Siria) si no se logra conseguir (la resolución)", ha dicho.
 
Ha hecho un anuncio: "Durante el encuentro con el secretario general de la ONU y los líderes de Japón, Turquía, Canadá, Francia, Australia, Arabia Saudí y Estados Unidos hemos acordado cooperar en el marco de la ONU para crear un acceso sin obstáculos al territorio de Siria", afirmó el jefe del Gobierno británico. 

ALEMANIA

Según ha asegurado Putin, Angela Merkel "actúa con mucha cautela. Alemania no tiene intención de participar en ninguna acción militar", asegura. Ban Ki Moon se ha reunido este viernes con Merkel para hablar, según un portavoz, "acerca del conflicto en Siria, el agravamiento de la crisis humanitaria y la investigación sobre el empleo de armas químicas".

Sí ha hablado desde Vilna (Lituania), a la entrada de la reunión de los titulares de Asuntos Exteriores de la UE, el ministro  Guido Westerwelle, que ha dicho que Berlín cree "admisible" que se hayan usado armas químicas en Siria y que la responsabilidad sea del régimen, pero que hay que esperar a las conclusiones de la ONU.  

ESPAÑA

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, cree que hay que esperar a que hable la ONU. "A partir de ahí ya veremos", ha explicado en rueda de prensa, añadiendo que Obama no le ha pedido apoyo a una intervención.

"Es importante que el Consejo asuma sus responsabilidades de acuerdo con la legislación internacional, queremos una solución política bajo la iniciativa de la paz en Ginebra y debemos seguir haciendo esfuerzos para resolver los gravísimos problemas humanitarios en Siria", asegura, aunque sí ha hablado de una "respuesta clara y firme ante el uso de armas químicas".

RUSIA

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha afirmado que su país ayudará a Siria en caso de un ataque militar exterior. "¿Vamos a ayudar a Siria? Sí", afirmó, añadiendo que ya están ayudando suministrando "armas" y cooperando económicamente.
 
"Confío en que habrá más cooperación en el ámbito humanitario incluido los suministros de ayuda a la población civil que está en una situación muy difícil", dijo. "No quiero ni pensar en qué otro país pueda ser víctima de una agresión externa", dijo, advirtiendo de que una acción dificultaría la solución al problema nuclear en la península coreana.

CHINA

Desde Pekín, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hong Lei, ha asegurado que la vía política es la "única" forma posible de solucionar el conflicto sirio. "Todas las partes involucradas deberían fortalecer su postura" para impulsar una solución dialogada, asegura.
 
Hong reiteró que la comunidad internacional "debe apoyar los principios de la ONU" y respaldó el trabajo del enviado especial Lajdar Brahimi. China mantiene así su postura de no injerencia, aunque afirma que apoya la resolución de la ONU sobre lo sucedido el pasado 21 de agosto.