Lina y Beliza
Lina y Beliza. (Jorge París)

Lina y Newar llegaron de Colombia hace cinco años con su hijo Steven, de 11. Se afincaron en Las Rozas y después llegaron otros dos retoños: Malcolm, que ahora tiene cuatro años, y Beliza, una niña de ocho meses.

Nos dijeron que teníamos que cambiar de nombre a la niña porque la jueza decía que no existía y que no correspondía a ningún sexo

El problema, explica Lina, "llegó cuando fuimos a firmar los papeles para confirmar la nacionalidad española de Beliza". En el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Majadahonda (Registro Civil) "nos dijeron que teníamos que cambiar de nombre a la niña porque la jueza decía que no existía y que no correspondía a ningún sexo".

Lina explicó que era el nombre de la abuela de su marido "y me ofrecí a aportar documentación, pero insistieron en que aquí no valía". Le dijeron que solicitara un cambio de nombre para la pequeña.

Juzgado con precedentes

Le plantó cara porque "en ese mismo registro obligaron al jefe de mi marido a cambiarse de nombre para conseguir los papeles. Se llamaba José Albeiro, de 40 años, y ahora es José Alberto". Lina y Newar han presentado al juzgado un escrito argumentado para mantener en el registro el nombre de Beliza. "Entonces me dijeron que el problema era la Z, y yo contesté que la Princesa se llama Letizia". Este episodio se ha desarrollado sin que medie ningún escrito del juzgado motivando su negativa. La ley establece como requisito para no aprobar un nombre el que resulte ofensivo para el niño.

Después de no poder viajar a Colombia en Navidad por la crisis de Air Madrid, ahora tendrán que esperar la respuesta del juzgado para salir del país porque su bebé no tiene papeles ni nombre.

Personaje de las letras españolas

El nombre de mujer cuya existencia ponen en duda en los juzgados sirvió de inspiración en las letras hispanas. El prolífico Lope de Vega recurrió a Belisa (con s) para dar nombre en sus versos a la enamorada que se convertiría en su esposa, Isabel de Alderete y Urbina. Posteriormente le dio el título de sus comedias Las bizarrías de Belisa y Los melindres de Belisa. Siglos después, Federico García Lorca escribió la obra El amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín.