El Fondo Monetario Internacional (FMI) reclama a España con urgencia una nueva reforma laboral que abarate el despido, reduzca el número de contratos y simplifique la negociación colectiva, además de proponer reducciones inmediatas en las cotizaciones sociales y una significativa moderación salarial.

El subdirector del departamento de Europa del FMI, Ranjit Teja y el jefe de la misión del FMI para España, James Daniel, han presentado este miércoles el informe sobre la evolución de la economía española que elabora este organismo una vez al año y que sirve de fundamento para realizar posteriormente sus previsiones sobre España que se conocerán a finales de julio.

"Se necesita un mecanismo para adoptar los beneficios de esta reforma laboral" ha dicho Daniel, tras asegurar que este acuerdo podría conllevar dificultades pero "seria un complemento para la reforma laboral y no un sustituto".

En sus conclusiones previas sobre la situación de la economía española, el organismo internacional reconoce que la reforma laboral del pasado año supuso mejoras sustanciales y está teniendo impacto, pero es insuficiente para reducir una tasa de paro "inaceptablemente alta" en un entorno económico todavía difícil.

El FMI aconseja alinear los costes de despido con la media de la Unión Europea Por ello, dice que se necesita ir "más allá" y sin retraso en la reforma estructural del mercado laboral, así como en la búsqueda de mecanismos más inmediatos que permitan adelantar la generación de empleo, entre ellos la bajada de las cotizaciones a la Seguridad Social, que tendrían que compensarse con un aumento de la imposición indirecta (IVA e impuestos especiales).

En paralelo, considera que habría que buscar un acuerdo social entre patronal y sindicatos para que los empresarios se comprometan a generar incrementos significativos en el empleo a cambio de que los trabajadores acepten una "significativa moderación salarial".

El informe, según el FMI, se centra en una reforma laboral para generar empleos de calidad, que también conllevará un aumento del crédito, y ha insistido en que "se pierde demanda interna porque no hay empleo".

Por su parte, el jefe de la misión del FMI para España, James Daniel, que también ha explicado estas conclusiones, ha añadido que para frenar la crisis se ha reducido el número de empleos y no tanto los salarios, que "son los mismos que eran en 2007".

A juicio del FMI, un incremento significativo en el empleo y una reducción de la inflación "serán cruciales" para que la bajada de salarios no penalice la capacidad adquisitiva de los hogares.

Respecto a la reforma laboral, señala que hay que acabar con la "perniciosa brecha" entre los trabajadores temporales y fijos, puesto que la probabilidad de encontrar un trabajo fijo continúa siendo demasiado baja y la de perder uno temporal demasiado alta.

Abaratar el despido

En este sentido, aconseja alinear los costes de despido para los contratos indefinidos con la media de la Unión Europea y hacer que se incrementen de forma gradual con la antigüedad.

También cree que hay que reducir el número de contratos, ampliar el uso del nuevo contrato fijo para pymes y reducir el margen de interpretación judicial de los despidos objetivos.

Además, el FMI propone mejorar la flexibilidad interna de las empresas para que no recurran al despido mediante una reforma más profunda de la negociación colectiva que debería simplificar el procedimiento de descuelgue de los convenios (inaplicación por parte de la empresa de condiciones pactadas en convenio para hacer frente a una situación económica adversa).

Asimismo, hace hincapié en que se necesitan mejores servicios de colocación y formación, y políticas "más ambiciosas" para determinados grupos, como jóvenes y trabajadores de baja cualificación, que deberían incluir incentivos fiscales a su contratación.

Recomienda prudencia a la banca

El FMI valora la actual solidez del sistema bancario español, pero aconseja reforzar la calidad y la cantidad del capital de las entidades, prudencia en el reparto de dividendos, sanear las carteras crediticias y deshacerse con rapidez de activos tóxicos.

Estas son algunas de las conclusiones de la revisión de la economía española que ha publicado el organismo, que aunque estima que el sistema bancario español es ahora "significativamente más sólido" advierte de la persistencia de riesgos.

El informe recomienda también que los bancos abran el grifo de crédito a las pymes Para mitigarlos, el FMI detalla una serie de recomendaciones sobre el capital de máxima calidad de las entidades, el reparto de dividendos, el saneamiento de las carteras crediticias y también la mejor clasificación de los préstamos refinanciados.

Aunque reconoce que los fondos procedentes del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) han reducido parte del riesgo de los activos tóxicos procedentes del sector inmobiliario, el FMI cree que el entorno macroeconómico débil puede seguir deteriorando las carteras crediticias de los bancos y afectar a sus beneficios.

El informe recomienda también que los bancos abran el grifo de crédito a las pymes con adecuados mecanismos de gestión del riesgo, y expresa su deseo de que se pongan en marcha dispositivos que permitan a las empresas financiarse al margen de los bancos. Asimismo, destaca la necesidad de que se mantengan bajos los intereses de los depósitos bancarios y que se ponga fin a la morosidad del sector público.

Los bancos tienen que reconocer "con prontitud" cuáles son sus pérdidas exactas y cuáles son los activos problemáticos con los que cuentan en sus balances, de los que tienen que deshacerse para canalizar estos recursos a fines más productivos.

Por lo que respecta a las empresas, aboga por mejorar el acceso a la financiación de las empresas viables y por agilizar los trámites para liquidar aquellas inviables, tanto a través de los juzgados mercantiles como a través de acuerdos extrajudiciales o procesos de mediación.

El documento aborda también la situación del mercado hipotecario para la compra de vivienda, en el que recomienda poner en marcha un régimen de insolvencia personal como el que ya existe en otros países europeos y que aseguraría que no desaparezca la "cultura de pago".
Asimismo, es partidario de poner en marcha mecanismos de apoyo e información para familias altamente endeudadas.

Subir el IVA

El FMI cree además que la base impositiva del IVA en España debe aumentar a medio plazo y no tanto la ampliación de los tipos de este impuesto para lograr un aumento de la recaudación de ingresos que ayude a reducir el déficit público.

El jefe de la misión del FMI para España ha dicho que el tipo actual "no hay que aumentarlo" sino que hay ampliar la base fiscal para recibir más ingresos.

"Hay que mejorar a largo plazo las rentas procedentes de los impuestos indirectos", ha añadido Daniel, al tiempo que ha asegurado que la relación entre los tipos y la cantidad de impuestos que hay en España "no es la mejor".