Huelga general de profesores en Portugal
Un par de estudiantes pasan delante de una pancarta sobre la huelga general de profesores en la escuela Camoes de Lisboa (Portugal). EFE

La huelga de los profesores contra los recortes salariales del Gobierno conservador de Portugal registra una alta adhesión, que impidió este lunes a miles de estudiantes realizar los exámenes nacionales de acceso a la universidad.

La protesta ha sido convocada una semana antes de la cuarta huelga general contra el Ejecutivo conservador Según fuentes sindicales y diversos medios, hay un seguimiento mayoritario aunque desigual, en los colegios repartidos por todo el país, del paro convocado este lunes por el gremio más numeroso de los empleados públicos, unos 200.000 de alrededor de medio millón.

El mayor sindicato del sector, la Federación Nacional de Profesores de Portugal (Fenprof), afiliada a la central comunista CGTP, calculó la adhesión en un 90%, aunque el ministerio de Educación no facilitó datos.

La protesta ha sido convocada —una semana antes de la cuarta huelga general contra el Ejecutivo conservador— por la Fenprof y el otro gran sindicato del colectivo docente, la Federación Nacional de Educación (FNE), encuadrada en la central socialista UGT.

Los profesores protestan contra los recortes salariales, aumentos de horario de trabajo, movilidad laboral y reducción de personal adoptados en los últimos dos años con el programa de austeridad del rescate financiero luso, que prevé más reducciones salariales y del número de empleados públicos.

Coincide con la Selectividad

Las asociaciones de padres de alumnos pidieron medidas para evitar que la huelga perjudicara a los 75.000 estudiantes de secundaria que tenían este lunes el examen nacional de portugués —equivalente a la Selectividad en España—, uno de los que completan el ciclo y dan acceso a la universidad.

En grandes liceos de las principales ciudades del país la mayoría de los alumnos no pudieron hacer los exámenes Pero el Gobierno y las federaciones de la enseñanza se acusaron mutuamente de la falta de un acuerdo para desconvocar el paro o cambiar la fecha del examen.

Las televisiones y radios informaron de que en grandes liceos de las principales ciudades del país la mayoría de los alumnos no pudieron hacer los exámenes, aunque sí se realizaron en centros de localidades más pequeñas.

En el liceo Camoes de Lisboa, uno de los mayores de la capital, la dirección informó a los periodistas de que la falta de profesores hizo que sólo un centenar de los quinientos estudiantes convocados al examen pudiera iniciar la prueba.

El secretario general de la Fenprof, Mário Nogueira, aseguró que aunque el paro de profesores es del orden del 90% el número de alumnos que no han podido realizar el examen este lunes no es tanto alto y calificó las medidas adoptadas por el ministerio de Educación para sortear la protesta como "ridículas" y "vergonzosas".

Según el sindicalista, los directores de los colegios hacen las labores de vigilancia de los profesores, hay exámenes en la ciudad de Viseu que se celebran en cantinas por el cierre de los centros y el Ministerio llamó a trabajar a todos los docentes de una escuela con un solo alumno convocado a examen.

Rifirrafe entre sindicatos y Gobierno

El ministro de Educación, Nuno Crato, responsabilizó el domingo a los docentes y sus sindicatos del perjuicio que supone la huelga para los miles de alumnos que se han preparado el examen de acceso a la universidad —en una asignatura común a todos las ramas de enseñanza— y no saben ahora cuándo tendrán que volver a presentarse.

Decenas de miles de personas se manifestaron en Lisboa este fin de semana contra los recortes en Educación Mientras, varios líderes sindicales y de la izquierda, como el secretario general del Partido Comunista, Jerónimo de Sousa, acusaron al Ejecutivo de no respetar el derecho a la huelga y presionar a los docentes, convocados por el ministerio a acudir este lunes al trabajo para frenar un paro sin servicios mínimos.

Las centrales sindicales, que preparan una huelga general el día 27, hacen una demostración de fuerza al Gobierno con esta huelga de profesores, uno de los gremios del sector público más combativos, que el pasado sábado reunió a decenas de miles de personas en una manifestación en Lisboa.

La CGTP y la UGT, que por tercera vez en su historia han convocado juntas una huelga general, reclaman el fin de los recortes de servicios estatales y políticas para atajar el desempleo, superior al 18% después de tres años seguidos de crisis y recesión en Portugal.