El Ayuntamiento de Palma ha cerrado el presupuesto de 2012 con un superávit de 27,6 millones de euros, lo que supone, según el PP, que se "confirme el saneamiento de las cuentas municipales" y, según el PSIB, una "estafa" tras haber "traicionado a los palmesanos" con "más impuestos y recortes de servicios, que se podrían haber evitado".

El portavoz del consistorio y teniente de alcalde de Economía y Hacienda, Julio Martínez, ha explicado en rueda de prensa, tras la Junta de Gobierno, que la cifra supone "el saneamiento de las cuentas ya que el ejercicio 2011 cerró con un remanente negativo de -31 millones".

Así, ha explicado que este indicador de solvencia financiera "hubiese alcanzado los 100 millones de euros" si no hubieran tenido que cubrir los 31 millones de líquido negativo, los 25 millones en facturas no presupuestadas y los "17 millones derivados de las bajas de teóricos créditos pendientes de cobro".

Martínez ha señalado que el remanente de 27,6 millones, "según la normativa estatal", se tiene que destinar a reducir la deuda con los proveedores, aunque según ha detallado, están negociando para que se pueda dedicar "a gastos extraordinarios y no gastos corrientes".

Por su parte, la portavoz municipal del PSIB, Aina Calvo, ha señalado que "las cifras presentadas" este miércoles por Cort "echan por tierra las mentiras del PP", ya que "ni la situación económica del consistorio era tan mala como decían, ni los recortes eran tan necesarios".

Según ha señalado "queda patente la injusticia de las medidas encaminadas a satisfacer el virus del déficit cero que permiten presentar un superávit millonario en el peor momento de la crisis".

Así, ha dicho que el alcalde de Palma, Mateo Isern, "ha cuadrado las cuentas municipales a expensas de descuadrar la vida de las personas" y ha aseverado que "no se puede considerar un buena gestión supeditar la atención social a los resultados económicos".