Tabaco
Un hombre fuma en una calle en Hanoi (Vietnam). LUONG THAI LINH / EFE

La industria tabacalera trata de sortear las restricciones publicitarias impuestas por numerosos países con nuevos métodos "exóticos", han advertido este miércoles las organizaciones que luchan contra el tabaquismo, como la promoción de marcas en los puntos de venta, la entrega gratuita de cigarrillos a adolescentes o la difusión en televisión de escenas donde aparecen personas fumando.

La industria actúa de forma particularmente agresiva para violar las leyes El próximo viernes se celebrará en el mundo el Día Sin Tabaco, que en esta ocasión se centrará en la necesidad de poner freno a cualquier tipo de promoción de esta sustancia, que cada año cuesta la vida a unos seis millones de personas, y que se está valiendo de nuevas tácticas para llegar a un mayor número de consumidores.

Por ejemplo, en Colombia, es común hacer publicidad del tabaco entre jóvenes en los puntos de venta minoristas y, en Brasil, intentan llegar a los adolescentes colocando cigarrillos cerca de los dulces en las tiendas. En este sentido, el representante de la ONG antitabaco Corporate Accountability Iternational, John Stewart, ha alertado de que "en países como Chile, Colombia o Uruguay, la industria tabacalera actúa de una forma particularmente agresiva para violar las leyes que prohíben la publicidad, la promoción y el patrocinio".

La televisión y las redes sociales también se han convertido en instrumentos con los que la industria intenta atrapar a nuevos consumidores, según ha explicado el gerente de la Iniciativa Libre Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Armando Peruga, ya que "en el 66% de las películas para adolescentes en Estados Unidos aparecen personas fumando".

"La industria del tabaco es persuasiva y sabe que la promoción de este producto es una de las formas más efectivas para crear nuevos adictos", aseguró el director de la OMS para la Prevención de Enfermedades no Transmisibles, Douglas Bettcher, que abogó por un veto total, sin vacíos legales que puedan ser aprovechados por las tabacaleras, que se mueven hacia áreas "más exóticas" cuando algunos países imposibilitan cierto tipo de tácticas publicitarias.

Según Bettcher, un tercio de los jóvenes que prueban el tabaco lo hacen como consecuencia de las técnicas publicitarias, a los que están expuestos el 78% de los adolescentes de entre 13 y 15 años.