Este sábado las predicciones sobre el festival de Eurovisión, las buenas y las malas, se hicieron realidad. La propuesta de la representante de Dinamarca, Emmelie de Forest, logró convertirse en la ganadora de la edición.

La seguridad que lució la danesa al interpretar Only teardrops —tal vez ayudada por saberse favorita— fue la que les faltó a los chicos de El Sueño de Morfeo, los candidatos españoles, que quedaron en el puesto 25 de un total de 26.

Mi madre está triste pero esto es un concurso y lo hemos disfrutado Las estadísticas de los eurofans nunca habían pintado bien para la banda asturiana. Solo dos días antes de que se celebrara la final en Malmö, los componentes de la formación enfrentaban con una sonrisa el resultado de aquellas encuestas que les otorgaban el último lugar del certamen. El desenlace no fue mucho mejor y el grupo liderado por Raquel del Rosario quedó penúltimo con el tema Contigo hasta el final. Únicamente recibió votos de Italia (2 puntos) y Albania (6).

Su actuación tampoco fue, con probabilidad, la mejor que haya ofrecido la banda. Del Rosario apareció en el escenario aparentemente tranquila a juzgar por sus sonrisas, pero no por su voz: la vocalista de El Sueño de Morfeo perdió el tono y flojeó en más de una ocasión. Aún así, tanto la cantante como sus compañeros, Juan Luis Suárez y David Feito, demostraron que saben encajar una derrota y aseguraron nada más terminar el festival que habían disfrutado y había sido una "experiencia increíble" a pesar de que "no tuviera un final tan dulce" como les hubiera gustado.

"Mi madre y mi hermana estaban pendientes y están tristes, pero esto es un concurso y lo hemos disfrutado. Hay que saber ganar y perder", resumía  Juan Luis Suárez.

Además de por Dinamarca, que obtuvo una puntuación de 281, la clasificación final estuvo liderada por Azerbaiyán (segunda posición, 234 puntos), país representado por Farid Mammadov, apodado en las redes sociales como el 'Bustamante español'. El intérprete entonó una balada convencional de amor en inglés, Hold me.

El tercer lugar fue para Ucrania (214 puntos), otra de las favoritas en las semifinales. Se trataba de otra composición de corte clásico a cargo de Zlata Ognevich y con un cierto aire a banda sonora de película de Walt Disney. Le siguen Noruega y Rusia.

En el otro extremo, Irlanda. El país más acostumbrado a las victorias eurovisivas hubo de coformarse con la última posición. El tema pop de Ryan Dolan no logró seducir ni al jurado  profesional ni a los televidentes. España, Finlandia (cuya candidata, Krista Siegfrids, protagonizó el primer beso lésbico de la muestra), y Francia fueron los que cosecharon menos votos.

Tampoco el esperado regreso de la veterana Bonnie Tyler, por Reino Unido, consiguió hacerse un hueco entre los primeros lugares. La popular galesa obtuvo 23 puntos, que le relegaron a la 19ª posición.

Grandes dosis de amor... en inglés

En cuanto al sabor del certamen, brilló la sencillez en las puestas en escena, sin grandes efectos ni estilismos estrafalarios.

El inglés también ganó adeptos entre los concursantes y muchos de ellos prefirieron cantar en ese idioma que en el propio.

En cuanto al género, el pop robó terreno el dance que tanto había sonado en la edición de 2012, y las baladas de corte clásico y mensajes románticos fueron aplaudidas por el jurado y terminaron con buenos resultados.

Encuesta

¿Te parece justo el resultado de España en Eurovisión 2013?

Sí. Hubo muy buenas canciones y mejores interpretaciones en esta edición del festival.
36,4 % (1296 votos)
No. La actuación de Raquel del Rosario con El Sueño de Morfeo mereció más puntuación.
28,99 % (1032 votos)
Era lo esperado, la canción española no estaba entre las favoritas en los pronósticos.
34,61 % (1232 votos)