En la Audiencia de Málaga
El exalcalde de Marbella, Julián Muñoz, en una imagen de archivo. Jorge Zapata / EFE

La concejala de Cultura y Educación de Marbella entre 1995 y 2003, María Dolores Miñones, ha asegurado este lunes que el exalcalde Julián Muñoz fue quien le comunicó su puesto de vocal en la sociedad municipal Gerencia de Obras y Servicios S.L y que su sobrino Alberto García Muñoz iba a figurar como secretario de la empresa municipal, que supuestamente sirvió para desviar dinero.

Así lo ha declarado en la tercera jornada del juicio por el caso Saqueo II, derivado del informe del Tribunal de Cuentas sobre la gestión municipal del Grupo Independiente Liberal (GIL) entre los años 1991 y 1999. Miñones es una de los 35 acusados en la causa sobre un presunto desvío de unos 70 millones de euros del ayuntamiento a través de empresas públicas y privadas y con dádivas a los concejales, así como un fraude de 91,5 millones a la Seguridad Social.

La exconcejala se enfrenta a una petición fiscal 9 años de cárcel acusada de los delitos de malversación y fraude a la Seguridad Social por haber recibido dinero sin que se justificara su destino y porque una fundación municipal de la que era vicepresidenta y una empresa municipal de la que era gerente dejaron de pagar las cotizaciones.

Miñones figuró como presidenta, administradora, gerente y vocal de varias sociedades municipales que supuestamente sirvieron para desviar dinero.  En el caso de la sociedad Gerencia de Obras y Servicios, ha indicado que Julián Muñoz la llamó, por orden del exalcalde Jesús Gil, para decirle que ella sería vocal y que un sobrino suyo, Alberto García Muñoz, iba a ocupar el cargo de secretario.

1.800 euros mensuales

Según la Fiscalía, Miñones recibió entre 1997 y 1999 pagos por 69.000 euros por parte de otra sociedad, Turismo Ayuntamiento de Marbella 2000, por asistir a una comisión gestora que no existió. La acusada ha relatado que cobró unos 1.800 euros mensuales de esta empresa municipal durante cuatro años, cantidad que en realidad constituía su sueldo como concejala y que percibió en calidad de autónoma.

"Me dijeron que era lo que cobrábamos todos los concejales", ha explicado Miñones siguiendo la versión dada por Muñoz, quien aseguró que en un momento dado Gil decidió que debían cobrar de las empresas municipales en lugar del ayuntamiento para dar la apariencia de que no percibían dinero del erario y ejercían su cargo de forma altruista.

"Me di de alta como autónoma. Pagué el impuesto de actividades económicas, pagué a Hacienda, figura en todos los certificados, pagué Seguridad Social y pagaba el IVA cuando firmaba las facturas que yo presentaba por asistencia a comisiones gestoras y asesoramiento", ha precisado. Miñones ha señalado que cobró "300 y poco mil pesetas netas al mes" de esta sociedad.

"No era nada ilegal"

En este sentido, ha explicado que "el gerente era el que tenía poder para hacerlo todo y que, tras "ocho meses", en el cargo le dijo a Alcalá: "A mí no me gusta estar en un sitio donde no me estoy enterando de lo que pasa. Bastante tengo ya con el trabajo de Cultura y Enseñanza. Yo voy a decirle a Muñoz que me quiero ir".

Miñones ha destacado que nadie le explicó para qué se constituía dicha sociedad y que nadie le pidió documentación, a partir de 1999, porque se lo requería la Cámara de Cuentas andaluza o el Tribunal de Cuentas. En relación con la sociedad 'Turismo Ayuntamiento de Marbella 2.000', ha aclarado que "durante los cuatro primeros años" cobró de esa sociedad, desde 1995 a 1999.

En esta sociedad, Miñones ha indicado que acudió a un "asesor fiscal" que le dijo que "no era nada ilegal" cobrar por una sociedad que pertenecía al Ayuntamiento.