El músico cubano Bebo Valdés ha muerto este viernes a los 94 años de edad. El pianista ha fallecido en Suecia, según han confirmado fuentes cercanas al artista, que apuntaron que tenía álzheimer. Valdés era uno de los grandes nombres de la música cubana, que difundió por todo el mundo.

Músico precoz, permaneció 30 años alejado de los focosValdés, nacido en 1918, fue un compositor precoz. Desde joven vivió de la música, formando orquestas y trabajando con los mejores músicos de la isla. Durante una gira, en los años sesenta, se exilió a Estocolmó (Suecia), donde estuvo alejado de los focos durante tres décadas.

Un disco, Bebo Rides Again, le llevó de nuevo a la industria, y fue redescubierto, ya siendo un anciano, por el cineasta español Fernando Trueba.

Con Trueba colaboró, entre otras, en las películas El milagro de Candeal y Calle 54, además de componer la música de Chico y Rita.

"Quería que se le recordara bailando", ha dicho El Cigala al conocer la noticiaEl cineasta también produjo, entre otros, el disco Lágrimas negras, donde Valdés tocaba el piano con Diego 'El Cigala' a la voz. El disco fue un éxito internacional. "Se ha ido con un público que le quiere y que le ama y, sobre todo, se ha ido con la calidad de genio que le caracterizaba", ha dicho El Cigala tras conocer la noticia, además de confesar que el pianista le pidió personalmente que "no quería lloraderas" cuando falleciera, sino que "quería que se le recordara bailando".
 
"De Bebo me quedo con todo porque sobrepasaba fronteras, era humilde, muy de pueblo, muy campechano, bromista, y caballero", explicó El Cigala. "Si te gustaba como músico, como persona era más aún", concluyó.

Durante sus últimos años, antes de volver a Estocolmo hace unas semanas, Valdés vivió en su casa de Benalmádena (Málaga), donde tenía por vecino a su hijo 'Chucho' Valdés, también un prestigioso músico.