Susan Rice
La embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice. EFE

Estados Unidos y China han acordado una resolución que contempla sanciones contra los diplomáticos de Corea del Norte en el extranjero y vetos a las relaciones bancarias norcoreanas, según ha revelado este martes la embajadora norteamericana ante la ONU, Susan Rice.

La representante de Estados Unidos en Naciones Unidas ha destacado que, "por primera vez", el Consejo de Seguridad aprobará sanciones contra "las actividades ilícitas del personal diplomático norcoreano", así como sobre las "relaciones bancarias y las transferencias de grandes cantidades de dinero en efectivo".

Rice, que ha comparecido ante la prensa tras un encuentro a puerta cerrada de los 15 países miembros del Consejo, ha advertido de que "Corea del Norte será objeto de algunas de las sanciones más duras impuestas por Naciones Unidas" como represalia al ensayo nuclear que Pyongyang llevó a cabo el mes pasado.

Firmeza de la comunidad internacional

Se trata de la tercera prueba tras las realizadas en 2006 y 2009, que ya en su momento supusieron la aprobación de sanciones. Entre los castigos que rigen actualmente destacan la prohibición de importar tecnología atómica y de misiles, un embargo armamentístico y un veto a las compras de bienes de lujo.

Corea del Norte será objeto de algunas de las sanciones más duras impuestas por Naciones Unidas"El alcance de estas nuevas sanciones es excepcional y demuestra la firmeza de la comunidad internacional con la desnuclearización" de la península de Corea, ha adelantado la embajadora estadounidense, sin entrar en detalles concretos sobre el contenido del texto acordado.

El embajador chino ante la ONU, Li Baodong, ha explicado a Reuters que está previsto que el Consejo de Seguridad vote la nueva resolución el próximo jueves. Sobre el contenido, Li ha subrayado la necesidad de adoptar una acción "proporcionada" y "equilibrada" que tenga como objetivo "rebajar la tensión" en la zona y facilitar la vía de la diplomacia.

China, que parece querer distanciarse de los desafíos de su antiguo aliado, aboga por enviar una "señal contundente" al régimen norcoreano. Li ha insistido en que pruebas como la llevada a cabo en febrero "son contrarias a la voluntad de la comunidad internacional".