King alegó que tras su detención en septiembre de 2003 confesó el crimen ante la Guardia Civil y el juez porque temía que los agentes lo mataran, según los medios.

El acusado, que el lunes reivindicó a gritos su inocencia a la llegada al tribunal y fue expulsado tras insultar al juez, fiscal y peritos, implicó el martes en el crimen a Dolores Vázquez y a su amigo Robert Graham, huido de la justicia, informaron los medios.

Vázquez, que no está previsto que comparezca en esta ocasión, fue exculpada hace tres años del crimen después de que la policía implicara en el mismo a King tras su detención por el asesinato de la también joven malagueña Sonia Carabantes, por el que ya ha sido condenado a 36 años de cárcel.

El ADN recogido de una prenda interior encontrada en la casa de King coincidía con el hallado en las uñas de Carabantes y en una colilla encontrada en el lugar donde apareció el cadáver de la joven de Mijas, según la policía.

King reconoció el martes que estuvo en el lugar donde fue encontrado el cadáver de Wanninkhof, pero aseguró que fue hipnotizado por su amigo y que recuerda haber estado en un coche en el que Vázquez apuñaló en la espalda a la joven y Graham le cortó posteriormente el cuello porque seguía con vida, según los medios.

En 2001, la Audiencia Provincial de Málaga juzgó y condenó a 15 años por asesinato a Dolores Vázquez, antigua amiga de la madre de la joven asesinada, Alicia Hornos.

Sin embargo, pocos meses después el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anuló este veredicto tras el recurso de apelación presentado por los abogados de Vázquez, que pasó año y medio en prisión, alegando el quebrantamiento de las garantías procesales.

Hornos siempre la ha responsabilizado sin embargo de la muerte de su hija, y el martes volvió a reiterar su convicción de que estuvo implicada en el crimen.

'Para mí... hubo más gente', dijo Hornos a los periodistas a las puertas del juzgado.