Ablación de clítoris
Una niña de seis años grita de dolor mientras le practican una mutilación genital en Somalia. Su hermana de 18 años la sostiene.  GTRES

La Mutilación Genital Femenina (MGF) afecta a cerca 140 millones de niñas y mujeres en todo el mundo, cada año más de 3 millones de niñas corren peligro de sufrirla y se calcula que en España unas 10.000 menores pueden estar en riesgo.

Son datos avalados por la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) y que, aunque cueste creerlo, pertenecen al siglo XXI. La ablación se realiza en 28 países africanos, a pesar de estar penalizada en 20 de ellos, además de en algunos países del Medio Oriente y Asia, y en más de 12 países industrializados con población inmigrante.

En total, se calcula que en el mundo hay más de 100 millones de mujeres mutiladas. Por ello, y con motivo del Día Mundial de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina que se conmemora este miércoles, organizaciones como World Vision, Médicos del Mundo y el Consejo de la Juventud de España unirán sus voces para sensibilizar sobre la importancia de erradicar esta práctica que sufren millones de mujeres por el mero hecho de serlo.

En España, la legislación ampara la lucha contra la ablación, y está tipificada como delito en el Código PenalEl pasado noviembre, la Asamblea General de la ONU aprobó por primera vez una resolución que condena la ablación y pidió a los estados miembros que la prohíban y castiguen, mientras que la OMS se ha comprometido a eliminarla en el plazo de una generación.

En el caso de España, la legislación ampara la lucha contra la ablación, y está tipificada como delito en el Código Penal. Además, desde 2007, la ley española incluye en la categoría de 'personas refugiadas' a las mujeres que huyen de su país por motivos de género.

A pesar de esta protección legal, el Consejo de la Juventud insta a "no bajar la guardia" y alerta de que las familias de origen subsahariano que residen en España puedan practicar este tipo de violencia.

Desde Médicos del Mundo advierten, además, de las consecuencias que la reforma sanitaria puede tener sobre la salud de las víctimas de ablación, "ya que ahora pueden encontrarse fuera del sistema sanitario público sin ser tratadas de las consecuencias físicas y psicológicas de la ablación", se asegura en un informe. Alertan también del riesgo de que las familias que residen en España sometan a sus hijas a la mutilación durante viajes a sus países de origen.

En España, la población infantil procedente de países donde se practica la ablación ha pasado de las 7.000 niñas de entre 0 y 14 años contabilizadas en 2005 a las 10.000 de 2008, según datos de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Por ello, las organizaciones que luchan para erradicar la ablación piden a las administraciones que realicen acciones de información y sensibilización, especialmente con los grupos de riesgo y con el personal sanitario.

Mediadores interculturales

En este sentido, Médicos del Mundo destaca el papel de los mediadores interculturales. Se trata de mujeres procedentes de países de África Subsahariana que son "clave para acceder a las familias y desmontar, poco a poco, los mitos que sustentan la ablación", explican en una nota.

Los mediadores son clave para desmontar los mitos de la ablaciónSu trabajo es fundamental para evitar que las familias mutilen a sus hijas durante sus viajes" dado que a lo largo de los años "les han enseñado que la ablación es beneficiosa y la sienten íntimamente ligada a su identidad social y cultural".

Para evitar estas situaciones, las mediadoras ofrecen a la familia suscribir un documento mediante el que se comprometen a proteger a sus hijas en los países de origen. Además, hacen ver a las madres las consecuencias que la mutilación ha tenido para su salud y así éstas comienzan a cuestionarse practicarla a sus hijas.

Finalmente, un grupo de imanes implicados en el programa ayudan a desmontar la supuesta relación entre religión y ablación, que el Corán no contempla. Este proyecto, pionero en España mereció el reconocimiento del Ministerio de Sanidad en los IV Premios a la Calidad en el Ámbito del Sistema Nacional de Salud.

Un acto de violencia

La mutilación genital femenina es un acto de violencia contra la mujer, no sólo por la agresión y el daño físico que conlleva, sino por tratarse de un acto de violencia basado en el género que confiere a la mujer un rango inferior al hombre al no tener decisión sobre su propio cuerpo y sexualidad.

Además, la ablación viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho de las personas a no ser sometidas a torturas y tratos crueles, así como el derecho a la vida en los casos en que acaba produciendo la muerte.

Los expertos también destacan la importancia de que las mujeres africanas residentes en España conozcan las consecuencias de la ablación "para poder trasmitir este conocimiento a amigas y conocidas" ya que "suelen respetar más la opinión de una "igual" que la de un occidental", añaden los expertos.