Agustín Marina
El exalcalde de Castelldefels durante 23 años, Agustín Marina. WIKIPEDIA

El Ajuntament de Castelldefels estudia personarse como acusación popular en el caso de corrupción urbanística en el que está involucrado el exalcalde socialista Agustín Marina, quién fuera el máximo dirigente de la ciudad durante 23 años.

Según publica el diario El Periódico de Catalunya, el exalcalde y tres personas más, dos funcionarios y un constructor, están relacionados con un presunto caso de corrupción y se habrían lucrado con diversos planes urbanísticos desarrollados en la ciudad.

El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) ha confirmado que está previsto que este miércoles el exedil declare como imputado ante el titular del juzgado número 8 de Gavà.

El caso lo ha denunciado ante la Guardia Civil el actual alcalde, el popular Manuel Reyes. El alcalde del municipio, Manuel Reyes (PPC) ha explicado que "la información nos llegó de forma anónima a la sede local del partido y a mi propio domicilio y ante el volumen de información y los detalles que había se consideró que lo más oportuno era trasladar dicha documentación a la Guardia Civil para que estudiara el caso".

La documentación a la que se refiere el actual alcalde involucra al exedil Marina y a funcionarios de la empresa municipal Castelldefels Projeccions en un caso de corrupción y se les podría acusar de lucrarse con la urbanización de algunas zonas de la ciudad, como Ca n'Aimeric o la Muntanyeta.

Reyes considera que "hay que probar la malversación o la corrupción pero lo que está claro es la mala gestión".

El alcalde recuerda que la ciudad tenía 33.000 habitantes en el año 1992 y que actualmente está por encima de los 63.000 vecinos.

Deuda municipal de 77 millones de euros

"Los anteriores gobiernos lo han urbanizado todo al máximo, se han construido muchas casas y a pesar de ello la empresa municipal Castelldefels Projeccions acumula una deuda de 18 millones de euros", dice Reyes.

El alcalde recuerda también que a la deuda de la empresa municipal, de 18 millones de euros, hay que sumar la del propio consistorio, que asciende a 77 millones de euros. "No es posible que un Ajuntament como el de Castelldefels, donde se han llevado a cabo tantas operaciones urbanísticas, arrastre una deuda tan importante", comenta Reyes.

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