Roscón de reyes
El popular Roscón de reyes. ARCHIVO

La calidad de los roscones de pastelería destaca sobre la de los industriales que, en muchos casos, recurre al congelado y al uso de grasas y aceites de grasas vegetales de menor calidad y perjudiciales para la salud cardiovascular, salvo una excepción.

Este es el resultado de un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que analiza una selección de roscones envasados y los compara con los de pastelería.

Sólo uno de los industriales destaca por encima del resto.

Se trata del roscón de Hipercor que, en opinión de la OCU, presenta una calidad "a la altura de los dulces de pastelería" con una presentación "impecable" y un "buen" relleno, ya que es cien por cien nata, así como con un coste "que lo convierte en el mejor de los roscones envasados analizados".

El de Hipercor logra una calificación de 70 sobre 100. Por debajo se colocan el de Ahorra Mas (55 de cien); Carrefour (51 de cien); Mercadona (50 sobre cien); Leclerc (46 de cien); Sánchez Romero (Körfest) (46 de cien); Alcampo (45 de cien); Eroski (45 de cien); Condis (43 de cien); Hiper-Usera (43 de cien); Maxcoop (41 de cien) y Supersol (Codan) (41 de cien).

Los de pastelería, superiores

En el estudio, OCU no concede una valoración numérica conjunta a los roscones de pastelería pero asegura que en su "mayoría" la calificación es "muy buena" y "superior a 70 de cien".

Para el análisis de la OCU un laboratorio especializado ha valorado criterios como la composición y contenido en grasa de la masa y ha optado en todos los casos por roscones rellenos de nata. En este sentido, la OCU señala que el contenido medio de grasa encontrado en el bizcocho de los roscones es del 12%.

Este es un valor bastante inferior a lo de otros productos de bollería: por ejemplo, un croissant tiene un 17% de grasa, un bizcocho de leche el 20%, un donut el 25% y una ensaimada alcanza el 30%.

La OCU explica que la masa tradicional del roscón se elabora con mantequilla, pero en su análisis comprueba que la mayoría de roscones de supermercado no recurren a ella, y si lo hacen, la mezclan con aceites y grasas vegetales (de coco, palma o palmiste), de menor calidad y perjudiciales para la salud cardiovascular.

Además, ha comprobado que el relleno de los roscones de supermercados no siempre es nata: de hecho, sólo los roscones de Sánchez Romero (Körfest) e Hipercor son nata al cien por cien.

El resto de roscones recurre a los llamados "mix vegetales", que son una mezcla de grasas vegetales donde predominan los aceites de coco, de palmiste o palma, algunos mezclados con grasas hidrogenadas, a la que se añade una serie de espesantes y agentes texturizantes para lograr que se asemeje a la nata.

Por último, indica que algunos roscones "industriales" se elaboran y congelan, para luego irlos descongelando.